El colegiado extremeño Gil Manzano fue el encargado en la fría noche de ayer de dirigir el intrascendente encuentro de vuelta de Copa del Rey entre el Sevilla y el Sabadell, que aun así tuvo su jugada polémica de la noche.

Perdonó alguna que otra tarjeta al conjunto arlequinado, que se empleó con demasiada dureza en alguna que otra acción, pero demostró que es un árbitro con determinación. Además del penalti, tuvo un par de jugadas dudosas de penalti a favor del Sevilla. Apenas se vislumbra algo mas que un breve empujón, pero nunca para señalar la pena máxima.

Minuto 21: Kolodziejczak agarró hasta en 4 ocasiones a Collantes, que prosiguió, aunque no con limpieza. Se señaló penalti. Claro y, además, amarilla para el francés.

En definitiva, un arbitraje correcto y que es difícil de evaluar por la situación del partido respecto a la ida. La nota final del colegiado es de un 7.