Carlos Clos Gómez fue el encargado de dirigir el difícil partido disputado ayer en el barrio de Nervion entre el Sevilla FC y el Atlético de Madrid. Este aragonés de 42 años, es árbitro FIFA desde 2009 y completó un partido bastante aceptable aunque si es cierto que debió de cortar por lo sano con la durísima entrada de Griezmann sobre Aleix Vidal.

Mostró 11 amarillas, 4 al conjunto sevillista y 7 al rojiblanco, bastante intenso como acostumbra los del Cholo Simeone. No tuvo jugadas de área comprometidas salvo un posible penalti de Bacca que cuesta descifrar un poco las intenciones de cada jugador y si hay un claro derribo o no.

 

Minuto 52: Griezmann entra con los tacos por delante a Aleix Vidal cuando ya no podía disputar el balón y sin intención de recoger los tacos. En principio no fue señalada la falta, pero al ver las evidentes pruebas de dolor del interior sevillista, señaló falta y la pertinente amarilla. Eso si, debió de ser expulsado por juego brusco grave.

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En definitiva, un buen arbitraje en un partido trabado, intenso y de buenos conjuntos aunque debió de haber actuado con mayor dureza en esa acción. La nota final para el aragonés es de un 7.