La Liga BBVA no para. Este miércoles el Sevilla FC tiene una nuevo escollo en su lucha por la Champions en Ipurúa. Enfrente le espera el Eibar, un equipo que, tras una magnífica primera vuelta, ha bajado su rendimiento y roza ahora los puestos de descenso. Decimosexto con 31 puntos, los de Garitano necesitan ganar en su feudo para distanciarse de la quema. Una victoria de los últimos quince partidos dice mucho de su estado de forma. En Ipurúa afrontan este tramo final como imprescindible para poder disfrutar de su equipo un año más en Primera.

El Eibar ha dado dos caras esta temporada. En la primera vuelta sorprendió a propios y a extraños desplegando un fútbol sólido y disciplinado prácticamente insuperable. Muchos lo comparaban con el sistema defensivo del Atlético de Madrid, pues, salvando distancias, se fundamentaba en continuas ayudas y coberturas en fase defensiva. Sin embargo, en esta segunda vuelta hemos visto un Eibar distinto. Un equipo que sigue manteniendo la estructura y el sistema defensivo, pero que no mantiene la seguridad y la contundencia pasada. Además, sus delanteros no encuentran portería, lo que hace mucho mas complicado conseguir puntos.

Con un entrenador y una columna vertebral de jugadores que se ha mantenido desde que dos años atrás anduvieran por Segunda B, el Eibar regresó a Primera dejando una imagen inmejorable. Su seña de identidad se basaba en un equilibrio y solidez defensiva que mantenía independientemente de la circunstancia del partido. Era un equipo difícil de dañar y que, además, conseguía lanzar rápidas transiciones que sorprendían a su rival. La marcha de Albentosa debilitó la zaga, pues hacía una pareja con Raul Navas inexpugnable. Garitano tuvo que variar y situar en su lugar a Lillo o a Ekiza, pero no han llegado a transmitir la misma seguridad.

La buena organización defensiva del conjunto de Garitano se funda en un 4-2-3-1 que en fase defensiva se convierte en un 4-4-2. Su mayor arma es esperar en repliegue bajo para hacer una rápida salida al contragolpe, pero también funcionan haciendo una presión alta para buscar el robo y llegada a área. En los últimos encuentros el principal hándicap del conjunto vasco ha sido la falta de concentración. La inercia negativa de resultados afecta mentalmente y se refleja en el juego del equipo. Esto hace que su principal piedra angular, la estructura y el orden, se debilite y sea un equipo más dañable.

Un Jugador especialmente importante es Mikel Arruabarrena, su capitán. Es el encargado de realizar la primera presión, de ayudar tapando líneas interiores y de dar fluidez a los contragolpes. También cabe destacar a Saúl Berjón, un jugador que está contando para Garitano en los últimos partidos como delantero, principalmente, por su olfato goleador y su llegada a área. Sin embargo, su posición natural es la de centrocampista o extremo en banda izquierda, donde puede trazar diagonales a pierna cambiada y tener más espacios para correr y sorprender.

En definitiva, un Eibar en horas bajas que en Ipurúa va a proponer un ritmo muy alto. La batalla por encontrar espacios se decidirá en el centro del campo. El Sevilla tendrá que hacer frente a un equipo que no bajará los brazos y que se dejará el alma hasta el último minuto del encuentro.

Claves

Posible once de Garitano
Posible once de Garitano
  • El Eibar cierra bien los espacios interiores y se junta para evitar el juego entre líneas. Es importante hacer bascular al todo el equipo con constantes cambios de orientación y mucha profundidad lateral.
  • La intensidad del conjunto de Garitano obligará al Sevilla FC a salir con la misma actitud si no quiere encontrarse con un partido bastante complicado. Deberá tener paciencia, tener la posesión y un buen ataque posicional para hacer daño al conjunto armero.
  • El juego directo a Iborra parece una opción clara para conseguir superar el entramado defensivo del Eibar. Ganar la zona de tres cuartos de campo y aprovechar las segundas jugadas permitirá al Sevilla dominar a su rival.
  • La clara superioridad técnica de los jugadores sevillistas deberá estar latente durante el partido. El Eibar es consciente de su inferioridad, pero suple la falta de calidad técnica con un trabajo incansable y tenaz. Un buen día para el mejor Reyes.