En unas semifinales de UEFA Europa League, un equipo que quiere llegar a la final debe de manejar aspectos del juego primordiales como el hecho de fortalecer su sistema defensivo mediante coberturas y físico para terminar sentenciando la eliminatoria con un juego que muchos califican de poco vistoso, pero que, en clave resultadista, es fantástico. En este fútbol «feo«, el Sevilla hizo una masterclass (clase magistral) de como marcar los tempos del encuentro, llevando al rival a su terreno, como vimos en muchos de los partidos de esta temporada en Europa como los Mönchengladbach o Villarreal.

Paradón de Sergio Rico que hizo más fácil el hecho de llegar a la final | Foto: AS
Paradón de Sergio Rico que hizo más fácil el hecho de llegar a la final | Foto: AS

La Fiorentina sacó un claro 3-5-2 en el que Joaquín y Marcos Alonso partían como carrileros desde fuera para buscar la superioridad numérica por dentro, buscando así mismo una serie de permutas y triangulaciones que llevaran el peligro viola a las inmediaciones del arco que protegía Sergio Rico. El Sevilla concedía muchísimas facilidades a su rival en el juego exterior, pero a la hora de buscar ese juego de interiores, Unai Emery hiperpobló esa zona para que, así, los robos fueran más fáciles aunque a veces conllevaran salidas de pelota un poco precipitadas, emergiendo destacadamente de esta tarea Krychowiak y Mbia.

Viendo la imposibilidad de explotar el juego interior, Montella ordenó a sus futbolistas buscar más a Joaquín y a Marcos Alonso, perdiendo así en ataque las virtudes del egipcio Salah, hecho que llevó a que existiera una sobrexplotación de centros locales que, con solvencia, los nervionenses lograron anular mostrando un gran dominio del juego aéreo ante la inoperancia de un falso 9 (Ilicic) desde fuera del área y la ausencia de un ariete rematador tipo Mario Gómez.

No fue tan fácil como parece el envite, puesto que, la Fiorentina, mostró un gran peligro en las jugadas de estrategia que tuvo como respuesta siempre a un Sergio Rico excepcional que paró absolutamente todo lo que se le puso por delante, y, cuando necesitaba que la suerte se pusiese por delante en el penalti, la diosa fortuna sonrió de su lado.

Krychowiak lucha un balón con Matias Fernández | Foto: AS
Krychowiak lucha un balón con Matias Fernández | Foto: AS

En fase ofensiva, el Sevilla fue muy inteligente al no cometer el error que sí cometió en Valencia hace alrededor de un año, no se encerró atrás. Banega fue adquieriendo trascendencia con el paso de los minutos al coger el timón del barco y llevarlo a buen puerto, sabiendo imprimir la pausa necesaria para cada momento del partido, mientras que Aleix Vidal y Vitolo hicieron su trabajo como cada partido aunque, quizás, sin destacar tanto su gran labor. Gracias a esa mentalidad, los hispalenses disfrutaron de numerosas jugadas de estrategia, de las cuales, dos, acabaron el premio para unos visitantes que tuvieron un gran Carlos Bacca que no solo destacó en ataque sino que también ayudó en defensa, una defensa liderada por un tremendo Daniel Carriço que, partido tras partido, demuestra su gran estado de forma e importancia en el esquema de Unai Emery.

Por último destacar el asentamiento de Kolo en la zaga rojiblanca, mostrando gran avance en cuanto a velocidad en el corte y buen trato de pelota, tanto en corto como en largo. El rendimiento del polaco-francés ha avanzado a pasos agigantados, y es nuestro deber reconocerle dichos méritos.

Gran partido del Sevilla que lo lleva a su cuarta final de UEFA Europa League.

Al campeón se le respeta…

Pizarra táctica de este encuentro | Gráfico: Sharemytactics
Pizarra táctica de este encuentro | Gráfico: Sharemytactics