El Sevilla FC ha encontrado el camino de la gloria. Un camino que se forja con trabajo, que mantiene la regularidad y que encuentra el éxito. Sus dos últimos años han servido para demostrar cómo los estamentos claves del club funcionan a la perfección. Monchi y Emery son los principales culpables de este equipo ganador que aspira a dar un salto de calidad el próximo año.

José María Del Nido, ex presidente sevillista, lo dejó claro al inicio de la campaña 2014/2015. La marcha de dos baluartes sevillistas como Jesús Navas y Negredo obligaban al, por aquel entonces, máximo mandatario nervionense a conformar un proyecto a 3 años vista. Un proyecto a largo plazo que, por sorpresa, vino de la mano en su primer año de la tercera Europa League.

Un hito inesperado por su prontitud, pero no por la forma en el que se llevó a cabo. El Sevilla decidió reinventarse. Partió desde la humildad, la constancia y la labor encomiable de uno de los mejores directores deportivos del planeta. También, por supuesto, de un entrenador que supo encajar las críticas, aprender de ellas y hacer un grupo ganador.

No solo se supo suplir las bajas, las importantes bajas, sino que se construyó un equipo de cero. Y exactamente fue eso, un equipo. Algo difícil de construir hoy día. Los nombres los puso Monchi y el colectivo Unai Emery. Un entrenador que pasará a la historia del sevillismo.

Conjura sintomática de que el Sevilla es un grupo unido|Foto: ABC
Conjura sintomática de que el Sevilla es un grupo unido | Foto: ABC

El de San Fernando acudió al mercado a por los ingredientes. Buenos ingredientes, dada sus posibilidades económicas, para que el chef pudiera disponer de lo mejor en su cocina. El de Fuenterrabía se erigió como ese Chef estrella. Dirigió y combinó de manera eficaz los distintos ingredientes para conformar un menú exquisito. El resultado fue un Sevilla FC que aún deja un regusto suculento.

Esta temporada el Sevilla lo ha vuelto a hacer. Con los mismos protagonistas al frente de la tropa. Monchi y Emery, Emery y Monchi. Con unas semifinales de Europa League a las puertas y con el equipo rozando el record de puntos conseguidos en Liga en su historia. Sí, se puede decir que se ha vuelto a cumplir el objetivo.

Parece claro que mantener a estos dos pilares es la máxima de cara a la próxima temporada. Y es que gracias a ambos arquitectos se ha construido un Sevilla que conoce la clave del éxito. El proyecto a largo plazo es hoy una realidad presente y su continuidad pasa por estos protagonistas.

Monchi seguirá, no piensa en otra cosa que no sea trabajar para el club que ama, pero Unai es una incógnita. Todo dependerá de la Europa League y, sobre todo, de una entrada en Champions que se antoja como principal aliciente para que el vasco continúe en el club.

Lo más difícil que se puede tener en el Fútbol el Sevilla lo ha conseguido. Tiene las llaves necesarias para alcanzar la grandeza como club, algo que muchos no consiguen tras años de búsqueda. El Sevilla tiene mucha suerte, sí, pero de tener la clave del éxito en sus manos.