Gaël Kakuta llega al Sevilla FC, tras cumplir un año de cesión en el Rayo Vallecano, procedente del Chelsea. Ha sido un fijo para Paco Jémez en la mediapunta de su ataque demostrando una amplia variedad de recursos ofensivos para desbordar y centrar. Realizó 85 regates, dio 7 asistencia y anotó 5 goles la pasada campaña.

Su llegada a los escalafones inferiores del Chelsea en 2007 auguraban un futbolista de mucho futuro para el conjunto inglés. Sin embargo, ese jugador brillante y con descaro que demostró ser en el Lens no terminaba de cuajar. El Chelsea decidió cederlo a varios equipos esperando que pudiera terminar de dar el salto, pero no ha tenido el rendimiento esperado ni en Fulham, Bolton , Dijon, Vitesse ni Lazio. La futura promesa que fichaba el conjunto londinense parecía quedarse simplemente en humo. Hasta que llegó el Rayo Vallecano y, sobre todo, Paco Jémez.

Tener de mentor a Paco Jémez siempre es una buena medicina, pues ha sido el principal responsable de la evolución de Kakuta. Bajo su mando ha dejado de ser ese jugador indolente y sobreexcitado de su juventud para dar paso a un jugador más sacrificado y mejor en la toma de decisiones. Y es que este año Kakuta ha tenido que correr, y mucho. Es lo que toca cuando estás a las órdenes de Paco. Su nivel ha sido impecable y le ha permitido ser titular indiscutible en el equipo rayista. Trabajo, ayudas a su lateral, presión y compromiso han sido las virtudes que Gaël ha descubierto en esta última etapa.

Con Kakuta el conjunto de Nervión ficha a un jugador diferente, capaz de buscar y superar el 1×1 para, posteriormente, dar un último pase o un centro lateral preciso. Un extremo polivalente que puede jugar tanto por ambas bandas como por detrás del punta. Es cierto que su principal posición es de extremo zurdo, para aprovechar ese centro lateral preciso antes mencionado, pero sus recursos de regate son tan amplios y tan veloces que puede ocupar cualquier posición de esa zona de mediapunta. Un jugador, en definitiva, versátil y necesario para generar superioridades en ataque.

A sus 24 años Kakuta tiene la oportunidad de demostrar en Sevilla el talento a raudales que atesora. Tras un año en el que parece haber encontrado el camino, llegará a las manos de Emery para perfeccionar virtudes y pulir defectos. No hay mejor entrenador para su crecimiento. El Sevilla tiene en sus manos un auténtico crack en ciernes que puede rendir a un excelente nivel rodeado de jugadores de gran calibre. Un excelente fichaje- otro más- de Monchi en la secretaría técnica sevillista.