Adil Rami ha llegado a Sevilla para reforzar la zaga sevillista. Un jugador que ha sido un fijo en el Milán desde que en 2014 comenzara su andadura por el conjunto rossonero, aunque no ha vivido el club los mejores años de su historia. Disputando 44 y anotando dos goles, el internacional francés llega a Sevilla para demostrar el nivel que dio en el Valencia.

Muchos se acordarán del paso del francés por el conjunto ché. Un equipo que lo fichó del Lille en 2011 y que rápidamente, a las órdenes de Unai Emery, asombró con su portento físico y seguridad en el eje de la defensa. Disputó 66 partidos consiguiendo varios goles a balón parado y demostrando capacidad de liderazgo en el terreno de juego. Mando, solidez y buen juego aéreo fueron las características que convirtieron a Rami en un ídolo de la afición valencianista.

Pero no todo fueron buenas noticias. Tras un par de años rindiendo al máximo nivel tuvo problemas de indisciplina en 2013 que le llevaron a arremeter contra su entrenador (Djukic) y algunos de sus compañeros de vestuario. El Valencia le multó y le buscó salida para recalar finalmente en Milán, el primer año como cedido. En Italia demostró un buen nivel siendo un fijo para Inzaghi, pero poco a poco fue perdiendo el protagonismo y la relevancia que su entrenador le había otorgado en la primera campaña.

El Sevilla FC y Emery, su principal valedor, saben de sobra cómo recuperar a jugadores para la causa. Ejemplos claros fueron Pareja o el propio Banega, que ha dado en Sevilla recitales de fútbol que no se recordaban desde su pasado ché. Con Rami el caso parece similar. Un jugador intermitente que necesita reconducirse y sentirse completamente involucrado en un club. Emery lo consiguió en su día y espera hacerlo ahora al frente del conjunto de Nervión.

Con Rami el Sevilla gana experiencia y seguridad. Es un jugador que persigue bien su marca y que resulta inexpugnable ante centros laterales. Características similares a las que tenia el ya ex sevillista Fazio y que el club no ha podido encontrar hasta ahora con la contratación del francés de 29 años. El perfil favorito del francés es el de central diestro, aunque ha jugado de central zurdo e incluso de lateral derecho en su carrera. Su certero y potente remate de cabeza lo convierte en un jugador clave en las jugadas a balón parado, por lo que Emery podrá contar con un jugador ideal para sus estudiadas jugadas de estrategia.

En definitiva, un central de garantías con experiencia en la élite que mejorará mucho la zaga sevillista si es capaz de reencontrarse con su mejor nivel a las órdenes del entrenador vasco. Jugar Champions tiene ventajas y una de ellas ha sido poder fichar a la primera opción que manejaba Monchi para reforzar la defensa. Habrá que esperar para ver cómo la labor del cuerpo técnico hace de Rami el nuevo líder de la zaga rojiblanca.