Otra final más, y otra ante el FC Barcelona. Será la segunda vez que el club blaugrana sea el rival en la Supercopa de Europa, que con mucha controversia, se disputará en Georgia. Un título para conseguir el sextete por parte culé y tirar definitivamente la mesa, tras el golpe que se dio en 2006 en Mónaco con aquel 0-3. 9 años después, los catalanes querrán tomarse la revancha.

Luis Enrique no contará con Neymar, Jordi Alba y Douglas, estos dos últimos por lesión mientras el carioca por una curiosa enfermedad. También serán bajas tanto Aleix Vidal como Arda Turan, pero será por la sanción de la FIFA y no por sanción o lesión.

El esquema es invariable y será el 1-4-3-3. El técnico asturiano lo ha ido perfilando durante la pasada temporada y ha conseguido revitalizar la esencia de aquel Barcelona de Pep Guardiola. En cuanto al once inicial, parece que la portería la ocupará ter Stegen como hizo la pasada campaña en Champions y Copa, como se espera que lo hará en Tiflis. El lateral derecho será para Daniel Alves y el zurdo en principio para Mathieu, aunque no se descarta que fuera Adriano para aprovechar su buena pegada con ambas piernas, mientras que la pareja de centrales será Piqué y Mascherano.

En el medio, el pivote posicional que equilibra a los culés será Sergio Busquets, que aporta sosiego, calidad y posicionamiento en una posición básica en este esquema. A los lados, en los interiores, les acompaña Iniesta y Rakitic creando una especie de triángulo capaz de devorar cualquier combinación posible del rival para neutralizarlos. Ambos son distintos y si el albaceteño aporta calidad, filigrana y una técnica casi única, el croata tiene la pegada, precisión y capacidad de tomar siempre la opción más eficiente para su equipo. También es clave que hagan bien su trabajo de interior ya que las subidas de Daniel Alves y Mathieu serán constantes y Busquets deberá de vascular su posición en muchas ocasiones para no dejar huérfanas las bandas.

En ataque es donde está la dinamita de este equipo. El tridente mágico ‘MSN’ no estará por las paperas de Neymar. El brasileño, no aportará su fantasía y desborde capaz de desesperar a cualquiera pero su posible sustituto, Pedro, aporta verticalidad, velocidad y un gran golpeo con ambas piernas en el que se espera sea su último partido ya que se comenta un posible interés del Manchester United en pagar su clausula. La parte central la ocupará el uruguayo Luis Suárez, un delantero que se adaptó muy bien al estilo del Barcelona, muy distinto al que ocupaba en el Liverpool. Además, pelea mucho la posición con los centrales rivales, cosa que puede aprovechar si no se termina de recuperar ningún central. Y desde la derecha partirá Messi, el mejor jugador de la historia del fútbol. Capaz de dar un pase y superar 9 adversarios, hacer una jugada individual o simplemente, hacer jugar al equipo con su particular forma de conducir la pelota. Será el gran objetivo del Sevilla, parar al argentino y que no tenga posibilidad de pensar, ya que no se anda con rodeos a la hora de marcar al club hispalense, al que ha anotado 22 goles, curiosamente, los mismos que a Unai Emery aunque es cierto que al entrenador vasco hay que sumarle muchos de su etapa valencianista.

Y no sólo el once inicial da miedo, en el banco también tendrá jugadores de calidad como Adriano, capaz de jugar en ambas bandas, Bartra, Rafinha o incluso Sergi Roberto, tentado mismamente por el Sevilla para ampliar el mediocampo.

Posible XI que sacará Luis Enrique en Tiflis | Foto: Infografía propia.
Posible XI que sacará Luis Enrique en Tiflis | Foto: Infografía propia.

LAS CLAVES DEL BARCELONA

  • La versatilidad del Barcelona es muy peligrosa por la capacidad de pase filtrado que es capaz sobre todo, Messi, que aprovecha las constantes subidas por banda de los laterales que termina por despistar a la defensa rival.
  • La presión que ejerce sobre su rival al perder la pelota hace entrar en un estado de nerviosismo incapaz de mantener la pelota su rival el tiempo necesario para armar una jugada de ataque.
  • Tapar a Messi será la principal función de la defensa sevillista que intentará no dejarle un espacio libre al astro argentino, capaz de meter la bola por cualquier reducto.
  • El contragolpe es el gran defecto ya que el Sevilla consiguió empatarle en casa la pasada temporada con dos jugadas inesperadas con fallos del conjunto catalán a la hora de salida de balón.