Sin alas

Sevilla y Celta se veían las caras en lo que se antojaba como un partido «a cara de perro» para unos locales que necesitaban cambiar su situación liguera tras una grandísima actuación el pasado martes ante el Borussia Mönchengladbach en la UEFA Champions League.

El envite comenzó con un dominio absoluto del club gallego que iba acompañado de una gran sensación de peligro por ambas bandas. Nolito y Orellana campeaban por sus respectivos costados con total libertad, y, fruto de ello, el peligro se iba consolidando en un intento local de defender de cualquier manera posible. Esa situación fue la que vimos durante toda la primera parte excepto en el último tramo de ella.

Poco después de un par de ocasiones celtiñas, el Sevilla se veía inmerso en una especie de ilusión óptica de buen juego, hasta que en el minuto 15, en una jugada en la que Mariano Ferreira se ve muy solo en defensa, sin ayudas, Nolito hacía el 0-1 y ponía de los nervios a un grada nervionense que, desde el principio, ya olía  lo que posteriormente sucedió.

Los pupilos de Berizzo seguían generando por fuera, y, en otra de sus muchas ocasiones en esta primera mitad, Wass llegaba desde segunda línea, aprovechando la pasividad de la zaga nervionense, para, 10 minutos más tardes del primer tanto, poner más tierra de por medio en el marcador.

Ante semejante despropósito, Emery decidió cambiar, sorprendentemente, a Vitolo por un Krohn-Dehli que comenzó muy bien, dando pausa y moviendo el balón, pero que se vio más tarde contagiado por el espíritu dormido del resto de su equipo. A raíz de ese cambio, el Sevilla pausó algo más el juego, pero sus pérdidas en el mediocampo terminaban generando ocasiones de peligro para los de Balaidos.

El desastroso primer acto acabó con el primer tiro a puerta local por parte de Banega y una sonora pitada de la parroquia sevillista a sus futopistas.

El técnico vasco del combinado sevillista daba entrada a Fernando Llorente por Banega, para así pasar a jugar con dos puntas. Este cambio les lavó la cara, y, tras una ocasión de Kevin Gameiro, Mariano Ferreira llegaba a línea de fondo para poner un centro medido a la cabeza de un ex juventino que acercaba el empate con semejante testarazo.

Empujado por su afición, el Sevilla se defendía como podía y atacaba como un jabato, mostrando gran profundidad por las bandas además de una sensación de peligro a la que solo le faltaba unas cucharadas de la salsa del fútbol, el gol. Ese aditivo para la comida lo probó el danés Michael Krohn-Dehli al encontrarse con el larguero tras un centro-chut.

El Celta dio un paso hacia delante y el Sevilla se vio obligado a bajar los brazos. Ambos equipos tuvieron ocasiones en los pies de Guidetti o Llorente. Aun así el marcador no se movió.

El conjunto de Unai Emery, caminando sobre la tensa cuerda de la exigencia, obligado a sumar de tres en tres a partir de ahora.

Ficha técnica

Alineaciones:

  • Sevilla FC: Sergio Rico, Mariano, Andreolli, Kolo, Coke, Krychowiak, N’Zonzi, Vitolo, Reyes, Banega, Gameiro.
  • RC Celta de Vigo: Álvarez, Hugo Mallo, Cabral, Sergi Gomez, Jonny Castro, Wass, Pablo Hernández, Augusto, Orellana, Nolito, Iago Aspas.

Cambios:

  • Sevilla FC: Krohn-Deli (Vitolo, min. 30), Llorente (Banega, descanso), Konoplyanka (Reyes, min. 27)
  • RC Celta de Vigo: Fontás (Cabral, min. 58), Radoja (Hernández, min. 62), Guidetti (Aspas, min. 80)

Goles: 0-1 (Nolito, min. 15), 0-2 (Wass, min. 25 ), 1-2 (Llorente, min. 54).

Árbitro: Jaime Latre.

Estadio: Ramón Sánchez Pizjuán.