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Análisis

Análisis táctico | Manchester City 2-1 Sevilla FC

Cosas del fútbol

Probablemente usted, que ahora me lee, vio un partido diferente al que yo me dispongo a analizar, porque, por muchos cambios que hiciera, salieran bien o mal, la derrota de ayer no tiene en Unai Emery al culpable de otras ocasiones, la derrota de ayer es de esas que ocurren por las cosas raras que tiene este deporte que tanto amamos.

El técnico sevillista sentenció al término del encuentro en rueda de prensa que “necesitábamos un partido perfecto y nos faltaron algunos detalles“, y, en efecto, su equipo realizó un despliegue sin precedentes esta temporada en uno de los templos del fútbol inglés, pero tuvo el garrafal error de dejar libres a los recorrepasillos más efectivos de la Barclays Premier League, a De Bruyne y Yayá Touré, los únicos que de verdad incurrieron en llevar algo de peligro en semejante baño del combinado representado por el rojo sangre.

Dos fallos puntuales, a la par que desastrosos, acabaron con el fin del sueño hispalense en Manchester y hacen que, por ende, la clasificación para octavos se vea complicada, que no imposible.

Konoplyanka desborda a Navas y Zabaleta | Foto: AS

Konoplyanka desborda a Navas y Zabaleta | Foto: AS

Todo partía de dos figuras claves en Ipurua: Banega y Konoplyanka. Dos tipos que desde diferentes posiciones dotaban de control y desahogo al equipo nervionense, que en definitiva hacían arriesgar a su equipo sin verdaderamente correr un riesgo peligroso. Estos dos nodos, acompañados de Vitolo para hacer las posesiones más dinámicas por dentro, Krychowiak para sacar la pelota jugada e Iborra para reforzar la medular, hicieron que la primera parte sevillista resultara prácticamente impecable en términos defensivos, sin muchos sustos por parte de los locales, siendo la jugada del primer gol la única que de verdad entrañó algo de peligro, acción en la que Kolo, como si de un alevín se tratase, dejaba meterse al costamarfileño Yayá Touré entre la línea de cal y su pierna, teniendo la mala suerte de que, el remate dirección al córner de Bony a ese centro, tocaba en la pierna de Rami y se introducía en la meta de Sergio Rico.

Los sevillistas no se vinieron abajo, y continuaron con el nivel dado antes del gol, pero en ese continuo desgaste que exigía un partido de tal calibre, las figuras entorno a las que se atacaba, se fueron apagando. El primero fue un Banega intermitente que, con el balón en los pies, era clave en la organización, pero que, sin él, se perdía en un mar de sky blues; el segundo Konoplyanka, que de ser clave pasó a no tener mucho peso en fase ofensiva, en favor de Vitolo que cogió los galones.

Era necesario que, aunque se perdiera algo en ataque, el equipo fuera algo más conservador, y, para ello, entraron N’Zonzi y Krohn-Dehli. Ambos hicieron su tarea correctamente, sin riesgos, dando señas así de que el empate que campeaba en el marcador tenía bastante de contenido moral, pero, en una fase del partido en la que el Sevilla exhibía un control con olor a una posible victoria final, en una jugada aislada, sin aparente peligro, Krohn-Dehli hacía un globito innecesario que se vería agrabado posteriormente por la incapacidad de Krychowiak de mantener la pelota primero, y después por un excesivo retroceso de Iborra al dejarle espacios a un Yayá Touré que terminó asistiendo a De Bruyne.

En fase ofensiva, tal es la importancia que ha ido adquiriendo progresivamente Konoplyanka que, a parte de atacar bien, mejora mucho el rendimiento de Tremoulinas. Esos son los buenos futbolistas, los que trabajan para mejorar su entorno. El ucraniano dio un máster en desborde, movilidad, ayudas, pegada y gol, aunque en el devenir del partido, como antes hemos comentado, perdió cierta trascendencia que lo privó de más minutos.

El Sevilla dominó ante el equipo azul de Manchester, triangulando sin tapujos, sabiendo qué hacer por ambas bandas, y con un Gameiro que, aunque errante, se movió por toda la zona ancha del campo sacando se su sitio a los centrales citizens para fabricarle espacios a sus compañeros. Quizás, por el cansancio acumulado, hubiera venido bien que Llorente entrara por el gabacho, en lugar de realizar el único cambio raro de Emery, de meter a Mariano por Coke en busca de crear superioridad numérica por fuera juntando a muchos efectivos por dentro.

Un Sevilla, por fin, reconocible perdió los tres puntos en un partido con más conclusiones positivas que negativas. La derrota es, en cierta medida, magnificada por el hecho de ser en el último minuto y significando lo que significa.

Citando a Caparrós ‘todo es mentira menos el resultado’.

Evolución táctica del Sevilla FC ayer en el Etihad | Infografía: GrupoJoly

Evolución táctica del Sevilla FC ayer en el Etihad | Infografía: GrupoJoly

Manuel López

Estudiante de periodismo – Bueno para debatir, nunca discutir.

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