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Análisis

Análisis táctico | Sevilla FC 3-2 Real Madrid

Velocidad de crucero

En el fútbol, no existen los planteamientos buenos y los malos, simplemente están los que salen bien y los que salen mal. Desde luego, en el día de ayer, Unai Emery pareció aprender de los errores del pasado y realizo un planteamiento que le salió de manera inmejorable. A lo largo del encuentro, el equipo local sufrió una evolución radical, al pasar de mostrar un repliegue excesivo que daba muchas facilidades a los madrileños para atacar, a hacer gala de un dominio de la pelota a base de posesiones largas.

Los pupilos sevillistas, conscientes ya de sus defectos y virtudes, decidieron poner estas últimas al servicio del colectivo para, así, acertar en la elección del tipo de juego a ejecutar, dependiendo de como estuviese plantado el rival. Quizás nos encontramos ante el mejor ejemplo de que este combinado rojiblanco carece de ciertas similitudes respecto al de la pasada campaña, dejando atrás esa fuerza y empuje, para pasar a un marcado dinamismo en fase ofensiva.

En algunos partidos fuera de casa, en posiciones defensivas, el habitual 4-2-3-1 sevillista se veía trasladado a un claro 4-4-2 que, en este envite, disponía a Immobile algo más arriba que el resto, acompañado por Ever Banega. Este sistema evidenció una serie de carencias, basadas, sobre todo, en la falta de intensidad, que dieron rienda suelta al Real Madrid durante los primeros 30 minutos de la primera parte, teniendo como mal menor un palo de Nacho y el gol de Ramos de chilena.

La explicación a esas facilidades dadas al rival por parte de los nervionenses, la podemos encontrar en que, debido a la posición de Banega tan alejado del doble pivote, a la descolocación de Steven N’zonzi ante la falta de disciplina necesaria en esa posición, y al sobreesfuerzo de Krychowiak para tapar los pasillos interiores, los centrocampistas merengues, una vez superada la línea de presión local, se encontraban con muchos metros por delante para llevar peligro al arco defendido por Sergio Rico.

Ya en el segundo acto, Steven N’zonzi fue el mayor beneficiado con la inclusión de Llorente, ya que este último se encargó por activa y pasiva de fijar a Pepe y Varane para que él tuviera mayor libertad. Indirectamente, este automatismo ‘inculcó’ a los sevillistas una mayor posesión, que liberó a la retaguardia de trabajo defensivo por completo en los últimos 20 minutos de partido.

En ataque, observamos que el acometido de los pupilos de Emery en la primera parte era exclusivamente esperar atrás juntos para que el Madrid se viera incitado a realizar ofensivas con muchos efectivos, y que los robos hispalenses fueran explotados arriba por la inteligencia de Ciro Immobile a la hora de percutir a la espalda de la zaga capitalina. Este plan no salió muy bien, pero se vio pulido por una jugada a balón parado que terminaba metiendo el notable delantero italiano recién nombrado, creando dudas en el equipo rival y avivando la llama de la afición sevillista.

Esta fuerza imprimida por la parroquia sevillista, hizo que el guión del técnico de Hondarribia cambiara en el segundo acto, al buscar enérgicamente el segundo gol con una línea de presión muy alta, fundamentada, en gran parte, en la aparición de más espacios a raíz de la fijación antes nombrada de Llorente que impidió un adelantamiento de líneas de los de azul ayer.

A partir de ahí podemos decir que los dos tantos locales restantes dibujan a la perfección lo que quiere Emery de este equipo: asociaciones entre Banega y Konoplyanka como jugones, y subidas de los laterales para así darle profundidad al equipo por fuera y retroalimentar al riojano Llorente con centros.

En líneas generales, el conjunto de la Giralda hizo un notable envite, pero de los 14 futbolistas de blanco que pisaron el tapete verde del Sánchez Pizjuán, Konoplyanka emanó de entre todos (una vez más) para guiar a su equipo a la victoria, volviendo loco a Danilo y siendo efectivo, sin abusar de conducciones excesivamente largas, tanto por dentro como por fuera. Fue un filón.

Ahora toca hacer buenos estos tres puntos ante una herida Real Sociedad, en lo que parece la definitiva puesta en marcha de un bólido llamado Sevilla FC, que, desde luego, ya ha puesto la velocidad de crucero.

Evolución táctica del equipo sevillano | Infografía: GrupoJoly

Evolución táctica del equipo sevillano | Infografía: GrupoJoly

Manuel López

Estudiante de periodismo – Bueno para debatir, nunca discutir.

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