Si hay algo por lo que destaque el esquema táctico de Unai Emery es por la importancia de los laterales. Alberto Moreno, Aleix Vidal, Tremoulinas e incluso Jordi Alba en su etapa en el Valencia han sido claros ejemplos de lo que el técnico vasco pide para esta demarcación: laterales con largo recorrido con capacidad para defender y atacar doblando a los interiores. Con casi toda la banda para ellos, los laterales de Emery tienen que tener una gran labor física, ya que son de los que más kilómetros recorren por partido. Para el vasco, la pareja de laterales titulares al comienzo de temporada parecía clara: Coke por la derecha y Tremoulinas por la izquierda. Sin embargo, dadas las circunstancias, el pasado domingo frente al Valencia ninguno de los dos fue de la partida, y por ellos jugaron Mariano y Escudero, los teóricos suplentes que llegaron a ser los mejores jugadores del partido.

El brasileño Mariano Ferreira fue un puñal a lo largo de todo el encuentro, con innumerables subidas por su banda hasta línea de fondo y con centros muy inteligentes, muchos de ellos al primer toque. Sergio Escudero, por el otro lado, fue más discreto a la hora de atacar hasta que expulsaron a Cancelo, cuando su juego ofensivo salió a relucir llegando incluso a anotar el gol en su debut que le dio los tres puntos al Sevilla. Y es que ambos, con sus magníficas actuaciones van a dar más un quebradero de cabeza a Unai y, sobre todo, a Coke y a Tremoulinas, quienes tendrán que dar lo mejor de sí para competir por el puesto. Tanto el español como el francés no han comenzado la temporada de la mejor manera y se pide más de ellos, sobre todo de Tremoulinas, que el año pasado suplió la salida de Alberto Moreno a las mil maravillas.

Competencia, al fin y al cabo, que es lo que se pide en una plantilla extensa para competir en varias competiciones. Y si así todos los jugadores pelean con todo para disputar más minutos, el mayor beneficiado será el equipo, que obtendrá resultados.