Juan Martínez Munuera fue el trencilla encargado de dirigir la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey en Balaídos entre el RC Celta de Vigo y el Sevilla FC. Árbitro FIFA desde el año pasado, el valenciano realizó un arbitraje serio y pasó totalmente desapercibido, aunque eso no impide que ocurrieran algunas acciones con algo de polémica.

Minuto 55: llega el 2-0 de Iago Aspas. Algunos sevillistas pidieron fuera de juego en ese gol, pero la repetición deja claro que el delantero celtiña está por detrás del balón y el tanto sube al marcador de forma correcta.

Gol legal de Iago Aspas.
Gol legal de Iago Aspas.

Minuto 59: Guidetti encara a Sergio Rico y el futbolista del Celta cae en el área. Martínez Munuera señala penalti y amonesta con cartulina amarilla al guardameta sevillista. En la repetición observamos que el colegiado puede señalarlo, aunque si lo hace debió expulsar a Sergio. Aún así, no termina de ser claro el derribo, ya que también se puede deducir que Guidetti se lanza al suelo antes del posible contacto.

Minuto 89: Pablo Hernández y N’Zonzi saltan para ganar un balón aéreo, cuando el jugador local se queja de un golpe en la cara. El francés se lleva la amarilla, una tarjeta que el Sevilla FC podría recurrir para que Steven no se perdiese la final. Una vez finalizado el encuentro, este siguió protestando y Martínez Munuera amonestó nuevamente al jugador, que terminó con su expulsión. Ahora ya es muy difícil, por no decir imposible, que N’Zonzi dispute esa final en mayo.

Un encuentro no exento de polémica ayudado por el resultado de la ida en Nervión, que Martínez Munuera resolvió sin demasiados apuros. La nota final para el valenciano es un 8.