La noche de la bestia

Berizzo y Emery se veían de nuevo las caras tras el encuentro liguero que deparó la victoria del primero de los dos. El vasco, lejos de repetir planteamiento, pulió los fallos que vio en su equipo allá por septiembre para volverlos en contra de un Celta que sí, que juega muy bien, pero que comete el fundamental error de dejar jugar a su rival.

La vida sin Krychowiak

Muchos son los sevillistas que tras confirmarse la baja de Krychowiak para este encuentro se ponían las manos en la cabeza ante el tremendo potencial centrocampístico que tiene el Celta de Vigo, potencial que se ha visto desinflado con la baja de un mediocentro posicional de robo y llegada como era Augusto Fernández, futbolista capaz de tener más trascendencia que los propios Nolito y Orellana en el fútbol de Berizzo.

Ante esta baja y la no alineación de Marcelo Díaz, el equipo nervionense se dedicó a ganar todas las batallas que, sobre el papel, creía el técnico celeste que iban a ganar. N’zonzi se encargaba de ganar el duelo aéreo para que, posteriormente, Cristóforo sacara la pelota jugada de la manera más limpia posible, a pesar de la presión visitante continua.

Partido de 180, no de 90

Desde luego, el director técnico celtiña fue el máximo culpable de la derrota de su equipo en el Ramón Sánchez Pizjuán, al hacer un planteamiento digno de eliminatoria a un partido. Me explico, el argentino, aun estando por debajo en el marcador, no decidió rebajar la presión y dar un paso atrás, sino que realizó todo lo contrario con cambios muy ofensivos que precipitaron tales goles sevillistas a la contra, propiciados también por la elección de elementos defensivos como Jonny o Sergi Gómez.

Más sabe el diablo…

Este apartado daría para escribir un reportaje entero, pero brevemente deberíamos de analizar el gen competitivo del Sevilla en los últimos diez años, jugando contra quien juegue siempre está ahí. Ayer un factor decisorio fue eso, la experiencia que te da haber jugado tantas semifinales frente a la juventud y la inexperiencia de un equipo como el Celta. Más sabe el diablo por viejo, que por diablo.

La permuta clave

Parece ser que el danés Krohn-Dehli ha encontrado su lugar jugando en la banda izquierda con total libertad de movimientos por la mediapunta. La asociación del ex del Celta con Banega intercambiando posiciones fue clave ante un equipo que dispone las marcas al hombre. Juntos crearon una gran superioridad por dentro que, en contrapartida, era aprovechada por fuera con gente tan vertical como Vitolo que se encargaba de dinamizar las posesiones sevillistas con su gran zancada.

La velocidad del gabacho

No soy nadie para descubriros ahora las cualidades del francés Kevin Gameiro, pero ayer, más que nunca, ante la apertura de líneas gallegas, aprovechó con unos desmarques geniales su velocidad, acompañada, claro está, de gran efectividad al transformar dos de las tres ocasiones que gozó. Está pasando un momento inmejorable en la temporada. Ha cogido los galones para no soltarlos.

El Sevilla realizó un partido impecable en lo táctico a excepción de dos tramos de nerviosismo, uno en cada mitad, en los que el Celta pudo marcar y cambiar el rumbo del partido.