Velocidad punta

Se enfrentaba al Sevilla FC el Molde, un equipo inferior en todos los planos del que sólo sabíamos de su entrenador Ole Gunnar Solskjaer, que habían fichado a Eidur Gudjhonsen y que su capitán tenía 40 años. Escenificar esa diferencia abismal entre estos contendientes no es tan fácil como parece y, durante parte de la primera mitad, el sevillismo se impacientó ante la dificultad de su equipo para percutir en el área rival y los contraataques generados a raíz de sus pérdidas.

Con la imágen que adjuntamos a continuación, trataremos de explicar cómo evolucionó el partido en lo táctico, facilitando esto así la comprensión del propio análisis:

Infografía: @loperez10
Infografía: @loperez10

Defensa a tres

Tal era el dominio local frente a su contrincante que, desdel el minuto uno, el Sevilla decidió tener posesiones largas y rápidas metiendo a una gran cantidad de efectivos entre las unidas líneas noruegas.

Esa hiperpoblación ofensiva obligaba a los hispalenses a defender con tres efectivos en una línea impuesta en la del mediocampo, con muchos metros por delante que aprovechar y que eludir, puesto que esta disposición llevaba a que, tras la precipitación rojiblanca en el pase, los azules salieran al contragolpe y se vieran en superioridad numérica, a pesar de ser todos estos ataques desechados por la nulidad de visión de juego cuando se acercaban a las inmediaciones de David Soria.

Esta defensa siempre estaba formada por Carriço y Kolo, como centrales, y uno de los dos centrocampistas defensivos. Esta última figura jugaba en rotación, es decir, dependiendo del momento del partido nos encontramos en esa posición de salida de esférico o a N’zonzi o a Cristóforo, realizando ambos una gran actuación.

Más carrileros que nunca

Los laterales, como siempre, se antojan en el esquema de Unai Emery los dos elementos más esenciales quizás, con sus subidas hasta línea de fondo para romper los esquemas rivales. Solskjaer ordenó a su equipo estar atrás arropados para buscar sorprender tras pérdida como hemos dicho, acción que obligaba a que los laterales del Sevilla subieran más de la cuenta, convirtiéndose en elementos trascendentales, sobre todo, en los cambios de banda ejercidos por los centrales. Como vemos en la imagen anexa, la posición tanto de Escudero como de Coke fue esencial para generar peligro a la espalda visitante.

Los dos rindieron a gran nivel, pero destacó de este tándem el vallecano Jórge Andújar ‘Coke’, con subidas muy inteligentes e incluso animándose a probar suerte con una vaselina que terminó golpeando en el larguero rival.

La movilidad del cerebro

En el fútbol actual, la figura de cerebro suele ser encarnada por un único futbolista, pero, en este Sevilla, este componente organizativo del juego lo conformaron tres efectivos: Banega, Krohn-Dehli y Vitolo.

Consecuencia de la defensa tan adelantada y de la extrema subida de los laterales, Vitolo y Krohn-Dehli se veían obligados a jugar de dentro hacia fuera, realizando una especie de mediapunta por detrás de Llorente. Estos dos jugadores tenían tal libertad que nunca estaban en un sitio fijo, hasta tal punto que, como observamos en la fotografía, a pesar de partir desde la izquierda, Krohn-Dehli caía a ambas bandas e incluso se metía por el centro.

La asociación de Banega con el danés generó llegadas desde segunda línea que acabaron en disparos peligrosos para los del norte de Europa, pero esas triangulaciones encontraron la dinamización necesaria en Vitolo, futbolista que, con sus entradas por el costado, terminó de incomodar a Tolvio.

El rugido del león

Fernando Llorente no es un jugador que aporte excesivos goles a las cuentas de su equipo, más bien es un especialista en el juego aéreo y de cara a sus compañeros, así como en la aparición en los momentos clave de la temporada, como ante la Juventus o el Madrid.

Ayer no marcó de cabeza, todo lo contrario, consiguió desmarcarse en el primero y definir a la perfección, y en el segundo aprovechar su gran corpulencia para quedarse ante Horvath y definir tan bien o mejor como en el primero. Parece que el león ha despertado.

Partido plácido para los sevillistas, que vieron como su equipo sufrió relativamente durante un tramo del primer tiempo, para prácticamente finiquitar la eliminatoria en esta ida de dieciseisavos de final.