BILLETE COMPRADO PARA LA FINAL

Marcar cuanto antes. Esa era la necesidad de los pupilos de Eduardo Berizzo para poder presionar al Sevilla FC y luchar por un puesto en la final copera. El Sevilla FC por su parte sabía que no debía conceder ningún regalo si no quería pasarlo mal en los noventa minutos que le separaban de una nueva final. La idea: mantener la cabeza firme y resistir las continuas envestidas de los locales.

La primera llegada del choque llegaría de los pies de Krohn-Dehli con un disparo que se marcharía al lateral de la red. A partir de aquí, el cuadro vigués comenzaría su continuo asedio a la portería defendida por Sergio Rico. Mediante tímidas contras intentarían los nervionenses parar el ritmo del partido impuesto por los locales. Con Carriço e Iborra en el doble pivote, el Sevilla se defendería con uñas y dientes los primeros 35 minutos del enfrentamiento.

Una contra perfectamente montada por parte de los celtiñas acabaría con la llegada del primer gol del partido. Iago Aspas culminaba una gran jugada empujando el balón a las mallas tras recibir un pase de la muerte de su compañero Orellana. Los locales tenían minutos por delante para anotar tres tantos e igualar un resultado global que a priori parecía imposible de empatar. Los últimos compases de la primera parte no serían de agrado para los que aman este deporte. Con un terreno de juego casi impracticable y duras entradas por parte de ambos conjuntos finalizarían los primeros 45′. Antes del pitido final llegaría una última ocasión de la cabeza del portugués Carriço, quien estrelló el cuero contra el palo. 

En la segunda, los visitantes salieron del túnel de vestuarios con una marcha más que los del Toto. El nerviosismo para los rojiblancos seguiría aumentando cuando a los diez minutos de la reanudación, gracias a un fallo de Sergio Rico, Aspas anotaba su segundo gol y acercaba aún más a los suyos al deseado empate. Poco durarían las esperanzas de los celestes ya que Banega, que no estaba siendo uno de los mejores de la semifinal, ponía tierra de por medio en la eliminatoria al batir a Rubén Blanco con un derechazo. El Celta necesitaba cinco goles para eliminar al Sevilla FC. Aspas pudo seguir con su particular goleada pero, inexplicablemente, mando al lateral de la red un cabezazo en una jugada en la que Sergio Rico no se encontraba en la meta.

La polémica del encuentro llegaría con un penalti favor del Celta poco después de que el gallego fallase aquella ocasión. Guidetti se planta delante de Rico y caía dentro del área. El colegiado, sin pensarlo, señaló el punto de penalti amonestando al guardameta sevillista. El propio Guidetti sería quien mandase el esférico al palo. El fallo sentó como jarra de agua fría para los locales y como estímulo para los pupilos de Unai. A partir de este instante, el Sevilla comenzó a crecerse sobre el tapete verde y mojado de Balaídos. A falta de dos minutos para el final, Vitolo, con una genialidad por la banda derecha, regalaba el gol del empate a Konoplyanka. El ucraniano había entrado sustituyendo a Banega.

El Sevilla se cuela en una nueva final y se enfrentará al FC Barcelona. A falta de conocer el estadio donde se celebre dicha final, Unai y los suyos dan un nuevo paso de gigante y se centran ya en el partido liguero frente a la U.D. Las Palmas.

DATOS TÉCNICOS

  • Celta de Vigo: Blanco, Wass (Jonny min. 19 de la 2ª), Mallo, Gómez, Planas, Marcelo Díaz (Radoja min. 23 de la 2ª), Hernández, Aspas, Orellana, Bongonda, Guidetti (Señé min. 27 de la 2ª).
  • Sevilla FC: Sergio Rico, Coke, Rami, Kolo, Escudero, Carriço (Cristóforo min. 18 de la 2ª), Iborra (N’zonzi, min. 10 de la 2ª), Banega (Konoplyanka min. 41 de la 2ª), Krohn-Dehli, Vitolo, Gameiro .
  • Goles: 1-0 (Iago Aspas, min. 34); 2-0 (Iago Aspas, min. 54); 2-1 (Banega, min. 57); 2-2 (Konoplyanka, min. 88).
  • Árbitro: Martínez Munuera. Amonestó a N’zonzi (el francés no puede jugar la final), Gameiro y Sergio Rico por parte del Sevilla. Carlos Planas y Hernández la vieron por parte de los celtiñas.
  • Estadio: Estadio de Balaídos.