Dudas

Emery se plantaba en el Bernabeu con un once totalmente diferente a lo que solemos ver, quizás obligado por la cantidad de bajas importantes que este tuvo. Comenzó bien el encuentro para los hispalenses pero, con el paso del tiempo, el Real Madrid fue teniendo más y más presencia en área rival.

El doble doble lateral

Todo el mundo es sabedor del grandísimo potencial ofensivo que tiene el Real Madrid en su ataque, pero en el día de ayer ese potencial se multiplicó debido, sobre todo, a la actitud sevillista a la hora de defenderl as ofensivas blancas.

Normalmente, Emery pone el doble lateral en una banda (la que más problemas pueda plantear) y, en la otra, incorpora a un extremo puro para dinamizar los ataques. Ayer decidió poner el doble lateral en ambas bandas a sabiendas del peligro que estas zonas significan para los de Zidane. Paradójicamente, todo el peligro capitalino llegó por fuera, siendo Bale el máximo exponente de esta modalidad ofensiva que tantos dolores de cabeza llevó a la retaguardia sevillana.

Cuando sobreproteges una zona y todo el peligro se expone por ella, algo no va bien. El Sevilla renunció de esta forma a crear peligro por las bandas.

Sin retención ni salida

Sin N’zonzi, Banega o Krohn-Dehli, el combinado andaluz perdió la oportunidad de sacar la pelota limpia ante un centro del campo como el del Real Madrid que apenas presiona de forma adelantada.

Krychowiak y Cristóforo se vieron superados desde el minuto uno, al ubicarse Iborra muy lejos de ellos. Esta circunstancia no benefició ni al doble pivote ni al valenciano. Los primeros se encontraban sólos y no encontraban una salida clara que pudiese dejar en ventaja a los aurinegros, el segundo veía lastrada su compadecencia al entrar poco en contacto con el balón.

En definitiva, ayer los sevillistas echaron de menos una figura que pausase el juego a la hora de atacar como es Banega (e incluso otras veces KD) y otra que fuese determinante a la hora de evitar la primera línea de presión madrileña.

Poca actitud y nulo plan el planteado en la capital de España para, así, alargar la mala racha fuera de casa. Preocupante situación la rojiblanca.