Otra vez nuestra competición. Otro día más que te despiertas con el Nervioneo en el cuerpo. Otra vez el paragüero más bonito del planeta asomándose a tu casa, a mi casa, la que mejor lo trata, la que más lo quiere. Otra noche mágica, donde volvemos a estar nosotros, el Sevilla, o como al bueno de Gianni Infantino -ahora presidente de la FIFA- le gustaba llamarnos en los sorteos, ‘The title holders’.

Que sí, que son los Octavos de Final, que el rival es el Basilea y que a priori somos favoritos. Pero ya sabemos lo que pasa en esta competición. Muchos hablan de suerte, claro, pero seguro que desde hace dos semanas, en Suiza, allí donde los relojes, el chocolate y Federer son emblema, maldicen a Frei por sacar la bolita de los campeones, el que nadie quería en el sorteo, porque sí, claro que los habrá mejores, mucho mejores, pero nadie quiere tanto esta competición como nosotros.

No es día para hablar de reparto de entradas, que a todo esto, bendito problema; no es día para hablar de Banega, Gameiro, Krychowiak o las posibles salidas en el mercado de verano; no es día para maldecir las bajas de Nzonzi o Konoplyanka, porque estamos nosotros, 40000 locos de la cabeza, que una noche más se volverán a dejar la garganta para que los suizos, a pesar de la calor, sientan como se les congelan hasta las ideas, mientras que los nuestros, los de blanco, sienten el calor y la responsabilidad de una afición que los quiere volver a ver campeonar en Europa.

Solo vale pensar en el hoy, en que desde las 21:05 nos jugamos estar -una vez más- en los cuartos de final de la que desde hace ya 10 años es nuestra competición. Hoy todos tenemos que estar a una, respaldando a los nuestros y dándole alas para una eliminatoria que por la dejadez de los nuestros en tierras suizas, está más abierta que nunca. Hoy, con eso de que estamos en vísperas de la semana grande de nuestra ciudad, los nuestros tienen que pegar el primer izquierdo camino a Basilea. Racheando por Nervión, a paso lento, con el costero por delante y siempre de frente hacia una nueva final de la UEFA Europa League, nuestra UEFA Europa League. Qué suenen los campanilleros y que las inclemencias suizas no nos dejen sin pasear por Europa hasta el próximo año.

Y como bien cantan desde el mágico gol norte de nuestra casa, SEVILLA UNA VEZ MÁS, LLÉVAME A UNA FINAL, JUNTOS LO VAMOS A LOGRAR.