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Análisis

Análisis táctico | Valencia CF 2-1 Sevilla FC

Jugar a contraestilo

Con la cabeza puesta en el compromiso europeo del próximo jueves, Emery decidió dar descanso a algunos titulares para, así, aprovechar el teórico ímpetu que ha de tener siempre un no habitual en busca de revertir dicha situación y ganarse la confianza del técnico. No sólo cambiaron los protagonistas sino que también el contexto, al decidir el entrenador vasco que el 4-4-2 debía ser el esquema con el que explotar las carencias rivales aunque, como se vio sobre el césped, más bien se mostraron las debilidades propias.

Con la entrada de Gameiro, Vitolo y Konoplyanka, y la vuelta al habitual 4-2-3-1, el Sevilla logró empatar el partido e incluso mejoró en el juego, algo insuficiente como bien marcó el resultado final.

La intensidad en fase defensiva y los laterales

El conjunto andaluz salió, desde el minuto uno, con gran desidia y apatía que facilitaban el trabajo a los pupilos de Ayestarán. Si de por sí las líneas de presión locales eran muy eficaces, esa desgana propiciaba un aumento de las recuperaciones chés. La defensa sevillista estaba totalmente desbordada y, cuando lograba robar, no encontraba un camino por donde sacar el esférico.

Con una propuesta sin bandas, era de eminente necesidad que los laterales desempeñaran una gran actuación en lo ofensivo. Al optar por los dos defensores menos ofensivos de los cuatro que tenía, el de Hondarribia perdió la oportunidad de abrir líneas por los flancos para, finalmente, alimentar de centros a Llorente.

Sin dinamismo ni salida

Krohn-Dehli, Krychowiak, Banega y Cristóforo eran los componentes de la línea media sevillista. Sobre el papel, ese 4-4-2 comentado pasaba al 4-2-2-2 con el argentino y el danés actuando como mediapuntas. Cuando el balón llegaba a Krychowiak o a Cristóforo, ambos se encontraban con pocos compañeros en los que apoyarse, al estar la mediapunta muy lejos y no tener un hombre de banda con el que ensanchar el campo. Los hispalenses echaban de menos a N’zonzi y a Vitolo.

Con la entrada del canario y el paso atrás de Banega, el equipo se vio mejorado en los aspectos de movilidad, organización y salida de balón. Acciones que permitieron abrir espacios y, por tanto, estrenar el casillero de ocasiones que en los primeros 45 minutos no pudo ser ni tanteado.

Características inapropiadas

Llorente puso todo de su parte jugando con otro ariete a su lado. Se dedicó a bajar los pelotazos que le llegaban y a intentar jugar de espaldas para sus compañeros. Emery acertaba en su alineación al tener el conjunto valencianista dos centrales que por arriba iban muy bien. El error del director técnico rojiblanco estuvo en la alineación de Juan Muñoz, un delantero igual de estático que Llorente, en lugar de un delantero de movilidad amplia como es Kevin Gameiro.

El ariete riojano prácticamente basó su actuación en defender, algo que deslució totalmente su labor. En definitiva, con la entrada del francés antes nombrado, los andaluces consiguieron imprimirle mayor velocidad al juego de cara a que al Valencia le fuera prácticamente imposible rearmarse a tiempo.

Derrota que acaba prácticamente con las posibilidades de ir a Champions por la vía liguera y complica las opciones para conseguir el quinto puesto.

Manuel López

Estudiante de periodismo - Bueno para debatir, nunca discutir.

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