La primera victoria del Sevilla Atlético en esta edición de liga ha dejado muchas reflexiones. En rueda de prensa se vio la cara y la cruz del fútbol. Por una parte,  Diego Martínez aparecía contento y orgulloso del trabajo y la “personalidad” que demostró su equipo sobre el césped. Por otro lado, se vio a Juan Antonio Anquela contrariado y disgustado en cierto modo con la imagen de los suyos sobre el terreno de juego. Alegría y decepción en la sala de prensa del Ramón Sánchez-Pizjuán, aunque, esta vez, le tocó sonreír al filial.

Contento, feliz e, incluso, aliviado. Así apareció el técnico sevillista Diego Martínez para dar su impresión sobre lo que había deparado el encuentro. “Ganar en el fútbol es difícil, ganar en Segunda, aún mucho más; pero ganar cuando encima vienes de una derrota y, en definitiva, tienes que ganar, lo hace todavía más meritorio” afirmaba. Sin embargo, también quiso recalcar el margen de mejora del cuadro hispalense: “Hay que seguir mejorando, porque en esta Segunda División es muy complicado mantener esa estabilidad en el rendimiento, esa regularidad“. Por último, respondió acerca de las bajas con las que cuenta el equipo y el importante compromiso del próximo miércoles en el Ciudat de Valencia. “El miércoles tenemos que ir a jugar contra el Levante; a partir de ahí armaremos el equipo como podamos y a seguir mostrándonos como lo que somos: un equipo con una personalidad bastante definida“.

La otra cara de la moneda la representaba Juan Antonio Anquela, descontento con el papel de su equipo, especialmente en el segundo tiempo. “A partir del primer gol, el Sevilla ha sido mucho mejor en todo y nosotros hemos bajado los brazos, y eso es algo que no se puede permitir”, afirmaba. Fundamentalmente, fue muy autocrítico respecto a su propio equipo. “Si no nos conocemos a nosotros mismos, mal vamos. Hay que pelear los noventa minutos“, sentenciaba.

Juan Antonio Anquela se mostró disgustado con la imagen de su equipo
Juan Antonio Anquela se mostró disgustado con la imagen de su equipo