El inglés Michael Oliver fue el encargado de impartir justicia en el encuentro de la tercera jornada de la UEFA Champions League que midieron al Dinamo Zagreb y al Sevilla FC en el estadio Maksimir de Croacia, concluyendo con 0-1 a favor de los hispalenses.

En líneas generales no fue un partido polémico debido a la poca cantidad de faltas cometidas: 16 por los locales y 13 por los visitantes. Quizás no esperábamos ver alguna que otra tarjeta amarilla, como la primera que recibió Vitolo, y sí pudo ser expulsado en el segundo tiempo Soudani, pero el trencilla inglés se ahorró una segunda amonestación.

Por lo demás, poco que destacar, en un choque dominado en su mayoría por el Sevilla FC. La nota final para él es un 8.