Encerrar al que cierra

A pesar de vivir situaciones diferentes, Valencia y Sevilla se encontraban ante uno de los envites clave en lo que podía suponer el devenir de las próximas jornadas. Sampaoli y Prandelli, conscientes de ello, apostaron por el mismo esquema, matizando en este que lo que ofrecía el argentino era más ofensivo que lo propuesto por el italiano.

Como nos hemos llevado escuchando durante numerosas ruedas de prensa, al de Casilda no le gusta ser sometido, más bien lo contrario, pero durante 45 minutos, se vio maniatado por un esquema valencianista que parecía defensivo pero que se plantó prácticamente al completo en campo contrario para dificultar la salida limpia de los locales. De esta forma renunciaban prácticamente al ataque, pero evitaban fugas en defensa. 

Los andaluces no encontraban con facilidad las bandas. Cada vez que orientaban  el esférico hacia los costados, un jugador naranja se encargaba de cerrar esa posibilidad. Basculación excelsa. Ese fue el guión del primer acto como observamos en la imagen anexa.

El valencia presiona la salida sevillista | Imagen: Bein Sports
El valencia presiona la salida sevillista | Imagen: Bein Sports

Para salir de esa huida hacia delante, el preparador nervionense introdujo el cambio clave. Kiyotake. El japonés supuso una vía continua de salida para generar superioridad en el centro. Siempre estaba libre, y cuando los chés lo cubrían, dejaban libre a otro efectivo rojiblanco. Ahí se fraguó la mejoría sevillista.

Kiyotake en libertad | Imagen: Bein Sports | Infografía: Propia
Kiyotake en libertad | Imagen: Bein Sports | Infografía: Propia

Así, con el desgaste de Vietto y el paso a dos centrales del Valencia, Ben Yedder logró luchar con Mangala y Garay de manera espectacular pese a su estatura. Encontró el juego de espaldas, cosa que aprovecharon Sarabia y Vitolo por los costados para propiciar cualquier acción de juego exterior.

Pese a algún susto, los sevillistas fueron pragmáticos y algo menos vistosos. Sigue imparable a pesar del último tropiezo frente a la Juventus de Turín. Las sensaciones, in crescendo.