El Sevilla FC visita esta jornada Vigo, tierras gallegas que viven buenos tiempos de la mano de su entrenador Eduardo Berizzo. Con la vuelta de su hijo pródigo, Iago Aspas, y el regreso a competiciones europeas, el Celta está rindiendo al nivel que se le espera a un club con el calibre de su afición. Un equipo competitivo con una idea muy concreta que defiende a destajo sea cual sea el escenario del partido.

Berizzo ha ido variando su sistema de juego para adaptarlo a su filosofía de juego: posesiones de balón largas que combinan dominio con verticalidad en fase ofensiva. Su esquema más utilizado esta campaña es el 4-2-3-1, liderado por un Iago Aspas que está siendo el principio y el final del ataque gallego. El ex sevillista está a un nivel sublime. Genera espacios a la segunda línea, ayuda en fases elaborativas, asiste y finaliza con acierto la mayoría de las ocasiones celestes.

La marcha de Nolito en verano ha sido un quebradero de cabeza para el técnico argentino, que al no encontrar un sustituto natural de las mismas características que el andaluz, ha decidido adaptar el sistema a sus nuevos hombres. Esto unido a la escasa participación de Orellana por las lesiones ha obligado a Berizzo a utilizar hombres como Bongonda, Sisto, Sañé, Wass o Pablo Hernández en la mediapunta celeste. Jugadores con capacidad de dotar mayor ritmo al juego y atacar espacios, pero que no tienen esa pausa y desborde en 1×1 que Orellana y Nolito ofrecían la temporada pasada.

El Celta, que ha ido de menos a más en el campeonato, está mostrando un enorme caudal ofensivo, pero deja muchas lagunas atrás. Es el equipo más goleado de los 13 primeros, lo que indica claramente el déficit del conjunto gallego. Fontás y Sergi Gómez como centrales no son lo suficientemente contundentes, mientras que Roncaglia, Jonny o Hugo Mallo siguen siendo dañinos en fase ofensiva, pero muy débiles en defensiva.

El partido tiene alicientes más que suficientes para disfrutar de él. La apuesta de sevillistas y gallegos se basa en el dominio con balón y buscar portería rival de la manera más descarada posible. Ambos equipos generan y tienen gol, aunque los de Berizzo sí que cuentan con un delantero centro de números, y ambos equipos sufren en transiciones defensivas. Los de Sampaoli deberán preparar bien un encuentro en el que la posesión del balón estará más disputada que nunca y en donde un error podrá ser pagado de manera definitiva.

Claves

  • Es en la parcela defensiva donde los de Berizzo no han sido demasiado fiables, especialmente en su transición defensiva. El equipo necesita más ayudas de sus jugadores ofensivos y suelen retardar la organización del equipo ante contragolpes.
  • Iago Aspas es el principal generador de juego celeste, aunque cuenta con el nexo ideal en Marcelo Díaz. Frenar al chileno impedirá que el balón llegue a zonas atacantes. La presión alta sevillista deberá estar a la altura.
  • Los laterales gallegos se suman al ataque con asiduidad, su espalda queda al descubierto y los rivales suelen incidir en dichas zonas tras robo.
  • El Celta es uno de los equipos más frágiles a balón parado del campeonato. Importante aprovechar la gran cantidad de córners que generan los de Sampaoli.