Un Sevilla de 10 (minutos)

Cuando te vas, yo vengo de allí”. Eso cantaba Chenoa y le podría haber cantado Sampaoli a Juande Ramos ¿Por qué? Fácil. Porque, partiendo de que la defensa de 3+2 necesita de trabajo continuado para eximir la descoordinación, el técnico del conjunto malacitano decidió imponer ese esquema como método de simbiosis ante un rival que se disponía tácticamente igual. El entrenador argentino pareció vislumbrar ese movimiento de fichas del rival y, ante todo pronóstico, impuso una defensa de cuatro donde todo el mundo veía el mencionado 3+2 con Sarabia y Vitolo de carrileros. El de Casilda, una vez más, un paso por delante.

A pesar del abultado marcador, el inicio de la primera mitad fue un periodo donde ninguno de los dos quería cometer errores de bulto. Mucho respeto y pocas ocasiones. Monólogo del Sevilla en el apartado de la posesión, cosa que directamente llevaba intrínseco el hecho de merodear el área del archiconocido Boyko. Desde esa ventaja, en lo que fue el primer error de coordinación de la zaga malaguista con un mal posicionamiento de Villanueva, el apartado ofensivo de los nervionenses rompió el muro y generó desconfianza general con el primer tanto de Vietto.

Esa primera acción coincide con la primera aparición de N’zonzi, que había sido tapado a la perfección por una presión intensiva alta del Málaga sobre él. No entraba en contacto con la pelota y las transiciones se hacían pesadas y previsibles. Aquí, recibió libre a pase de Nasri y asistió a Vietto libre de marca. Fallo en cadena.

Los boquerones se desorganizaron. Los sevillistas se soltaron la melena. Cóctel Molotov para que, en apenas diez minutos, los locales pusieran tierra de por medio para sentenciar el partido. Ben Yedder y Vietto abandonaban sus zonas de confort para caer a bandas, y esos espacios eran ocupados por la segunda línea a la perfección. No hubo más historia.

La segunda mitad fue un mero trámite que obtuvo una mejoría en actitud de los visitantes. En ningún momento cambió el guión del partido, y sólo podemos destacar a Ontiveros por los de la Costa del Sol, y a Kolo por los hispalenses. El francopolaco se mostró profesional tanto en Balaídos como en este contexto, a pesar de tener el marcador decidido cuando entró.

El Sevilla termina el año en la zona alta de LaLiga Santander, en octavos de Champions, con la primera eliminatoria de Copa prácticamente sentenciada, y sobre todo con la sensación de que la idea de juego se está completando en tiempos express. El Sevilla fue ese alumno eficiente que estudió diez minutos, y sacó luego un sobresaliente en el examen.