En el fútbol español hay dos clubes intocables y los que estamos cansados de ello agradecemos lo que este año está haciendo el Sevilla FC. A muchos nos recuerda al temporadón que firmó el Atlético de Madrid hace poco. Un club que puso contra las cuerdas a esos dos gigantes que parecen tener derecho a todo, y se llevó el campeonato en la 13/14.

Ahora nos toca disfrutarlo a nosotros en primera persona. El Sevilla FC se ha colado ahí por méritos propios, a base de trabajo, trabajo y más trabajo, a lo que hay que añadir la fe y el «dicen que nunca se rinde», lema que se lleva por bandera. Ahí está, molestando, y qué nos gusta que nuestro equipo moleste, que se encuentre metido en el lío a pesar de que parezcamos invisibles para algunos. Pero no importa. Nosotros a lo nuestro.

El máximo responsable de las alegrías que sumamos esta temporada (Monchi aparte) no es otro que Jorge Luis Sampaoli. La filosofía del técnico enamora a cualquiera. Una idea inflexible, la de la posesión y no dejar de mirar la meta rival, que se mantiene incluso cuándo delante están los multimillonarios del fútbol. Y ahí es cuando ya nos gana por completo. Buen juego y querer ganar siempre, siempre. Anotar el empate y coger el balón del fondo de las mallas en busca de otro. Y va, y va, y vuelve a ir. Hasta que lo consigue.

Porque si por algo se caracteriza esta plantilla es por no dejar jamás de creer. Todos los jugadores creen en Sampaoli y Sampaoli cree en su escuadra. No importan las adversidades. Matar a este Sevilla se antoja una tarea verdaderamente difícil.

Queda mucho, pero nadie nos puede quitar ya estos 39 puntos en 18 jornadas. De sumar en Pamplona el Sevilla FC firmaría la mejor primera vuelta de su historia. Paso a paso.

Sigamos molestando.