Punto y casi final

Con aires de feria en la grada y Curro, mascota de la Expo92, realizando el saque de honor, sevillistas y realistas se plantaban en el verde del Ramón Sánchez Pizjuán con la sed de cerrar sus correspondientes objetivos y afrontar el tramo final de la temporada con total tranquilidad. No fue así tras un empate que, en la balanza, está mejor valorado por los vascos que por unos andaluces que se han complicado la existencia cuando parecía todo controlado.

La equidad entre los dos equipos invitaba a un encuentro lejos del dado en la primera vuelta en Anoeta, en el que el Sevilla logró una contundente victoria por 4-0 con hat-trick de Ben Yedder. Ambos contendientes querían el protagonismo de la posesión y, por ello, salieron con todas sus armas para hacerse con ella. Aprendiendo de otros conjuntos, los blanquiazules dieron un paso hacia delante para presionar arriba a los de Sampaoli. Todo esto generaba en los dos bandos una gran cantidad de pérdidas no forzadas que impedían ver un gran espectáculo.

A pesar de tener los visitantes la sensación constante de oscilación por el área de Rico, fueron los  nervionenses los que gozaron, en dos ocasiones, de las mieles del gol. Primero con una ocasión de Ben Yedder que lamió el palo derecho de Rulli, y luego Escudero con un disparo desde la frontal que paró el propio meta argentino. Estas acciones auguraban la cercanía del gol  rojiblanco, algo que se materializó en una jugada al borde del descanso: Pablo Sarabia se quedaba solo ante el meta rioplatense y definía con una suave vaselina. Éxtasis en las gradas de Nervión antes del descanso.

La segunda mitad comenzó con una sensación parecida a como había acabado su homóloga. Los sevillanos generaban la certeza de que pronto llegaría su tanto con algún que otro acercamiento, pero el rumbo del partido cambió radicalmente cuando, en una jugada de carambola entre Lenglet y N’zonzi, Vela ponía el empate en el marcador.

A partir de ahí, con un excelso Canales, los alumnos de Eusebio volvieron a rondar el arco de Rico sin excesivo acierto. Esa tónica fue cortada por la expulsión por doble amarilla de Zurutuza, uno de los hombres más destacados de su equipo. Casi quince minutos con uno más para decantar el envite de su lado. El Sevilla no lo aprovechó, movió la pelota de un lado a otro sin éxito ante un replegadísimo rival que sólo dejó una fisura en un centro de Mercado que casi es rematado por Ben Yedder.

De tal manera, los efectivos de Sampaoli se complican su clasificación para la máxima competición continental, y reza para que Athletic y Villarreal pinchen de aquí a final de temporada, en la lucha por unas aspiraciones que parecían cerradas hace unos días.