Hablar de Alicia Fuentes es hablar de fútbol femenino. Hablar de Alicia Fuentes es hablar del Sevilla FC Femenino. Aterrizó en Sevilla en 2004, coincidiendo con la irrupción de la disciplina femenina del club y con la vitola de internacional absoluta. En 2006 estuvo apunto de conseguir lo máximo con el conjunto hispalense en la mejor temporada de la historia de la entidad, donde las sevillistas consiguieron el subcampeonato liguero, empatadas a puntos con las campeonas, el RCD Espanyol, quien se proclamó campeón tras vencer a las hispalenses en la penúltima jornada de Liga por 2-0 y llevarse así el título gracias al ‘goal average’ particular tras el 4-3 a favor de las hispalenses en el duelo de la primera vuelta. El siguiente año, en 2007, la jugadora malagueña también se quedó a las puertas de tocar plata con el conjunto sevillista cuando en la Copa de la Reina las nervionenses fueron eliminadas por el Levante, a la postre campeón del torneo, una vez que las levantinas remontasen el 2-1 de la ida ganando por 3-1 en su feudo y dejando a las sevillistas a las puertas de la final.

Tras esa Copa de la Reina, Ali decidió coger sus maletas y marcharse dejando al equipo en 5ª posición liguera y en semifinales de Copa. Un año después el Sevilla quedaba último y la sección femenina del club empezaba a disolverse tras los años de bonanza en los que el conjunto nervionense fue el máximo patrocinador del Hispalis. En esos años convulsos para la entidad, Ali pasó por varios equipos: Murcia, Atlético Málaga en dos etapas, FC Barcelona y Levante Las Planas. Tras la desvinculación con el Hispalís, el conjunto hispalense decidió emprender camino por si solo y fundó el Sevilla FC Femenino que hoy todos conocemos y que año tras año no para de crecer. Tocaba empezar de cero y, tras arrasar en Provincial, un año después, tras una invitación de la Superliga Femenina, el conjunto sevillista volvía a la máxima categoría, donde iba a durar poco puesto que en la temporada 10-11 volvía a la Segunda División. El crecimiento de la sección era exponencial y tan solo una temporada más tarde volvía a la élite. 

Y ahí, de nuevo, volvían a unirse los caminos de Alicia Fuentes y el Sevilla FC. En la temporada 2014-15 la mediocentro malagueña volvía a enrolarse en las filas nervionenses viviendo así, el lado más amargo del fútbol con el descenso de las chicas de la mano de Fran Licera. Tocaba empezar de nuevo, pero esta vez el conjunto sevillista tenía la suerte de contar en sus filas con una jugadora de la talla de Ali, capitana dentro y fuera del terreno de juego. No pudo ser a la primera el premio del ascenso, en un año en el que el eterno rival consiguió el ascenso a la máxima categoría, pero si fue a la segunda cuando una temporada excepcional iba a ser confirmada en las eliminatorias de ascenso tras eliminar al San Ignacio primero y al CD Femarguín después, con un mítico partido en Arguineguín donde Alicia iba a aportar su granito de arena con una falta impecable desde la frontal.

El resto no es más que la consolidación de un proyecto impulsado por Pepe Castro que ha tenido su confirmación con dos permanencias consecutivas, ambas lideradas por la capitanía de Alicia Fuentes, quien en ambas temporadas ha llevado la voz cantante en el verde y fuera de él. Pero no corta con eso, este año se enroló en el proyecto del juvenil como ayudante del entrenador empezando a formarse en el cargo y curtiendo al futuro de nuestra entidad. Como repitió infinitas veces durante la temporada, no se podía marchar sin dejar al Sevilla, su Sevilla, en la máxima categoría del fútbol. Y vaya si lo consiguió.

Se va del club una de las leyendas de nuestra entidad. Una de las muchas que han puesto su granito de arena para que hoy en día el Sevilla FC Femenino sea lo que es y, como decía el presidente en su despedida, hay que estar seguros de que esto no es un adiós, sino un hasta luego, porque si algo hace bien nuestra entidad es reconocer a sus leyendas y Ali es una de las nuestras. ¡GRACIAS Y HASTA PRONTO, ALICIA!