Puede que a muchos les sorprenda que a un servidor le de por escribir sobre un equipo Infantil y no sobre el final de temporada del primer equipo. Quien me conoce sabe que soy ‘muy de Cantera’ y, por lo tanto, esto no es más que una muestra más del cariño que le profeso a todo lo que huele a Carretera de Utrera. Hablando de nuestra cantera, este año tanto Pablo Blanco como Agustín López deben de estar más que satisfechos desde el primer hasta el último equipo. Campeones en todas las categorías de fútbol 11, desde la División de Honor juvenil hasta la 3ª Andaluza Infantil, a lo que hay que sumar las permanencias del Sevilla Atlético y Sevilla ‘C’, o los campeonatos conseguidos en fútbol 7. Pero entre todos ellos, si un equipo ha conseguido brillar con luz propia, ese es el Infantil ‘A’, campeón de 1ª Andaluza y, posteriormente, campeón de Andalucía.

EL DESAFÍO DE MANOLO CORONA

Cuando a Manolo Corona le ofrecieron la posibilidad de llevar las riendas del conjunto infantil, su sevillismo se apoderó de él y no dudó ni un solo segundo en dar el paso a pesar de que todo lo que tenía alrededor el equipo le parecía decir a gritos que no. Cogía una ‘camada’ que la campaña anterior no consiguió pasar de una tímida 4ª plaza -con el siempre mal sabor de boca que deja perder ambos derbis- en la 2ª Andaluza Infantil y, los últimos precedentes en la 1ª Andaluza Infantil no eran nada halagüeños, con dos años de sequía en Liga y cinco años sin alzar el cetro a nivel autonómico. Pero a Manolo, si hay algo que le motiva, es ver cada entrenamiento o cada partido ese escudo en el pecho. Se alejó de su inseparable Juan Díaz tras dos años de éxitos en común para hacer carrera en solitario en su Carretera de Utrera y se rodeó de grandes profesionales como Fernando Santamaría, segundo entrenador, Álex Arraez, preparador físico, o Israel Carbonell, delegado del equipo. Y entre todos, se empeñaron en romper con todas las cábalas y volver a llevar a su Sevilla a lo más alto de Andalucía, y vaya si lo hicieron.

CAMINO INMACULADO EN LIGA

Sólo hablar de los espectaculares números ligueros ya da vértigo. 30 partidos, 29 victorias y 1 empate. 165 goles a favor y 12 en contra. 18 partidos con la portería a cero y en todos ellos vieron puerta. Números no solo de campeón, sino de equipo capaz de absolutamente todo. Tan sólo el traspiés en tierras cordobesas, donde los sevillistas cedieron un empate ante el Córdoba CF hizo imposible un pleno histórico en una categoría tan complicada como la 1ª Andaluza Infantil, con rivales de la talla de Betis, el propio Córdoba o el Cádiz, además de otros rivales complicados como Nervión, Tomares o Recreativo de Huelva. Y este equipo pasó por encima de todos. Mención especial a los dos duelos ante el eterno rival y una anécdota que me contaba el propio Manolo Corona previa al choque de ida. Los jugadores, que el año anterior habían caído en ambos derbis ante el conjunto verdiblanco, pidieron, por superstición cambiar el campo habitual (donde cayeron derrotados el año pasado) por otro y el resultado no pudo ser mejor: victoria por 2-0 en la ida y, ya supersticiones aparte, golpe encima de la mesa y 1-2 en la ciudad deportiva del eterno rival. Una goleada ante el Cádiz (4-0) el pasado 28 de abril daba el título al conjunto sevillista con 2 partidos de antelación, rompiendo así la mencionada racha de dos años consecutivos sin alzar el título de campeón en el Grupo 1 (parte occidental) de la máxima categoría infantil.

EL GOLPETAZO FINAL, EN VILLANUEVA DEL TRABUCO

El título liguero iba a permitir al conjunto sevillista quitarse una de las grandes espinas que perseguían a nuestra Cantera en los últimos tiempos: dominar nuestra Comunidad Autónoma a nivel infantil, algo que empezaba a convertirse en obsesión por no haberlo podido hacer en años donde el nivel del equipo invitaba a ello. Y allí se plantó el conjunto sevillista, con toda la ilusión del mundo, en Villanueva del Trabuco (Málaga) para conseguir el cetro autonómico. La primera parada era el Granada, segundo clasificado en el Grupo 2 (parte oriental) sólo superado por el Málaga. Los sevillistas pasaron por encima del conjunto nazarí en las semifinales y le endosaron un 5-1 que les hacía citarse en la final con el anfitrión, el Málaga CF que se había deshecho del Betis en la tanda de penaltis tras empatar a tres goles en los 80′ reglamentarios. La final iba a ser el colofón final a una temporada de ensueño con un 0-2 al Málaga tras doblete de Juan Fraile en la segunda mitad en el duelo entre los invictos de ambos grupos de la 1ª Andaluza, que se llevó el conjunto de Manolo Corona ante los blanquiazules, dirigidos por Daniel Medina, y de la que fueron testigos ex-futbolistas de ambos equipos como Darío Silva o Sergio Paulo Batista ‘Duda’. 

SOLO UNA DERROTA POR PENALTIS, ¡ANTE UNA SELECCIÓN!

Pero la cosa no queda solo en lo conseguido en partidos oficiales. Los de Manolo Corona, a pesar de su apretado calendario liguero, los compromisos con las selecciones autonómicas y las selecciones provinciales, también tuvieron tiempo para estar presentes en dos torneos de prestigio: la Madrid Football Cup y la Yellow Easter Cup. En el primero, un torneo internacional disputado en septiembre en la capital, los nervionenses firmaron una fase de grupos impecable ganando los tres partidos disputados, pero en Cuartos de Final los nervionenses se iban a cruzar con el combinado sub-14 de Japón que eliminó a los sevillistas en la tanda de penaltis (5-6) tras igualar un 2-0 favorable al conjunto hispalense en el partido. Los japoneses, a la postre, fueron los campeones del torneo. Mejor fueron las cosas, sin embargo, en la Yellow Easter Cup disputada en las instalaciones del Villarreal la pasada semana santa. Los sevillistas se acabaron alzando con el título tras derrotar al Villarreal en la semifinal por 0-3 y al Santa Catalina en la final por 4-1 tras superar la fase de grupos con solvencia. Los jugadores sevillistas, además, dejaron una de las anécdotas positivas del torneo cuando decidieron salir del hotel de concentración y darle parte de su comida a un sin techo que pedía a las puertas de un supermercado enfrente del propio hotel, mostrando que además de excepcionales en el terreno de juego también eran increíbles fuera de él.

UNA GENERACIÓN PARA EL RECUERDO

Pase lo que pase con ellos en el futuro, el Sevilla FC Infantil ‘A’ será recordado de aquí en adelante por haber sido el equipo que cortó la pésima racha a nivel autonómico y un equipo que ha conseguido batir todos los récords posibles, por lo que no sería justo terminar sin mencionar a los jugadores que han hecho posible dicha gesta: José Antonio, Marcos del Valle, Rafa Tejedera; Álvaro Arquellada, David López, Alberto Espiñeira, Juan Fraile, Mario Conde, Marco Viciana, Alberto González, Alejandro Fuentesal, Benito Fernández; Luis Gil, Ibrahima Sow, Sebastián González, Hugo Gil, José Antonio Ruíz, Kevin Kelley, Juan José Fernández, Alejandro Raynaud, Iker Amuedo, Iván Salguero, Borja Vázquez, Javier Bernal, Luis Gutiérrez e Iker Villar.