El Sevilla FC recibe este domingo al Celta de Vigo. Los de Fran Escribá llegan a Nervión tras conseguir tres puntos en las dos primeras jornadas y esperan dar la campanada en un Ramón Sánchez Pizjuán que recibe a su Sevilla como líder de la Liga Santander.

El Celta ha intentado este verano cambiar piezas con un claro objetivo: no volver a sufrir como la temporada pasada. El club gallego quiere pelear por Europa y, para ello, ha traído de vuelta a dos canteranos que enlazan a las mil maravillas con la afición: Santi Mina y Denis Suárez. Dos fichajes que palian la sensible marcha de Máxi Gómez, uno de sus máximos goleadores.

Fran Escribá ha ido modificando su sistema para dar consistencia defensiva, pero sigue siendo un debe que arrastra desde la época de Berizzo: el Celta ataca con mucho jugador de calidad, pero no defiende bien. En las dos primeras jornadas hemos visto dos equipos diferentes. Contra el Real Madrid fue un Celta indolente atrás que dio excesivas facilidades, mientras que ante el Valencia sí se vio a un equipo más compacto, contragolpeador y que sabía manejar mucho mejor las posesiones largas. Aún es una incógnita saber qué Celta veremos, pero Escribá trabaja para conseguir que el Celta sea siempre el que se vio ante el Valencia.

La portería es de Rubén Blanco, indiscutible. La zaga la conformarán Aidoo y Araújo, flanqueador por Kevin y Olaza en los laterales. La sala de máquinas conjuga calidad y trabajo y sus integrantes suelen ser Fran Beltrán y Lobotka. Pero es en tres cuartos hacia delante donde el Celta tiene lo mejor. Brais Méndez y Denis Suárez como falsos extremos, en punto Gabriel Fernández, el sustituto de Máxi, y mediapunteando con total libertad, Iago Aspas.

Claves

  • El Celta concede mucho defensivamente, pues tanto sus laterales como extremos son muy ofensivos.
  • Iago Aspas sigue siendo clave en un Celta que lo busca constantemente.  
  • Los laterales dejan muchos espacios a sus espaldas. Punto débil que el Sevilla deberá aprovechar con Las subidas de Reguilón o Navas.
  • El Celta está hecho para correr, pero su entrenador prefiere guardar más la ropa con la circulación de balón. Si Banega se hace dueño del partido, el conjunto sevillista tendrá mucho ganado en el encuentro.