El valenciano Juan Martínez Munuera, de 37 años, arbitró este sábado el partido correspondiente a la jornada 20 en Primera División entre el Real Madrid y el Sevilla FC disputado en el estadio Santiago Bernabéu (2-1). En la sala VOR se encontraba el riojano César Soto Grado, de 39 años.

Hasta 29 faltas señaló el colegiado a lo largo de los 93 minutos: 17 cometió el Real Madrid, por 12 del Sevilla FC, resolviéndose esto con tres amarillas para los blancos (Modric, Carvajal y Casemiro), por una para los hispalenses (Banega).

Como gran jugada polémica, el 0-1 de Luuk de Jong, anulado posteriormente por el árbitro después de ir al monitor del VAR. Martínez Munuera entiende que Gudelj hace un bloqueo poniéndose en el camino de Militao. Jugadas de este tipo hay muchas a lo largo de un encuentro y Gudelj no hace nada para derribar al rival, que choca. El gol no sube al marcador de forma incomprensible, algo que cabreó y mucho a Monchi, a Lopetegui y a toda la afición sevillista, harta de los arbitrajes que sufre su equipo en el Bernabéu.

Militao choca con Gudelj

En la segunda mitad, Luuk de Jong marca y, ahora sí, el gol es válido, lo que significaba el 1-1. Nada más anotar, Martínez Munuera se llevó la mano a la oreja porque la jugada estaba siendo revisada por una posible mano de Munir. En la repetición se observa que el balón toca de forma involuntaria en el codo del delantero, con el brazo apoyado en el suelo y el futbolista de espaldas al esférico. En este caso, y como dice el reglamento (al estar apoyado), la mano no es punible.

El balón toca en el brazo de Munir

Esas fueron las dos jugadas más polémicas del enfrentamiento, aunque la primera levantó muchas más sospechas, pues habría significado que el Sevilla FC se pusiera por delante. Martínez Munuera influyó en el resultado. La nota final para el conjunto arbitral es un 3.

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