La temporada 19-20 del Sevilla FC en la Liga Santander está siendo desconcertante. En el blog de Marathonbet lo sitúan como un claro favorito a los puestos Champions, pero su trayectoria irregular, reforzada durante un mal mes de enero, indica que este objetivo será muy complicado para el conjunto de Julen Lopetegui.

El inicio de campeonato fue muy esperanzador hasta el punto que muchos analistas reconocían el acierto de la incorporación del entrenador vasco pese a su polémica salida de la Selección Española y a su mala experiencia en el Real Madrid. Y esta alta expectativa se debió a que el equipo empezó realmente bien el curso. El flojo inicio del conjunto madridista y del FC Barcelona, además de sus rivales directos Atletico de Madrid y Valencia, hacia pensar que el Sevilla FC podía aspirar esta temporada al título de Liga. Incluso llegó a liderar la clasificación en alguna ocasión.

Todo fue de forma óptima en Nervión hasta mediados de diciembre, cuando una inesperada derrota ante el Villarreal en el Sánchez-Pizjuán inicio un bajón que se ha prolongado durante dos meses y que ha tenido consecuencias dramáticas en Copa del Rey con la eliminación, humillación incluida, ante el Mirandés en la ronda de octavos de final.

La falta de gol sea probablemente un problema que ha afectado al Sevilla desde la primera jornada. El fichaje del holandés Luuk De Jong no ha cumplido con las expectativas en su primer semestre y eso se ha traducido en un flojo balance goleador. En sus primeros veinte partidos en Primera División solo ha sido capaz de marcar cuatro goles. Una cifra muy pobre para el delantero llamado a ser titular de un equipo que aspira a las cuatro posiciones de Champions. De momento, no se ha encontrado sustituto a los goles que hace un año marcaban André Silva y Ben Yedder; y eso ha minimizado de forma notable las posibilidades del equipo. Afición y prensa esperaban que cuando llegase el primer gol de De Joong, entonces los goles llegarían como churros. Nada más lejos de la realidad. Llegó el primero, pero no ha habido continuidad y el Sevilla es, tras la semana 24, el octavo conjunto más goleador de Primera. Insuficiente. Los fichajes del cuerpo técnico en el pasado verano no están funcionando, ya que ni el holandés, ni otras incorporaciones como Rony Lopes, Oliver Torres, Julés Koundé o En-Nesyri están ofreciendo un nivel de fútbol acorde a la inversión que se ha realizado en sus fichajes. En algunos casos, Lopetegui ni siquiera cuenta con ellos para el once titular.

Pero sería un error focalizar la culpa en la delantera, y más aún en un jugador concreto. El nivel defensivo del conjunto hispalense no ha sido el mejor durante la primera vuelta y ha empeorado en la segunda. Que el Espanyol, equipo en zona de descenso, sea capaz de marcar dos goles en el Sánchez-Pizjuán es sinónimo de que el sistema defensivo falla. También el Celta, rival de la zona roja, hizo un doblete ante los sevillistas. Y esta conclusión se extrae sin hacer mención a los tres goles que el Mirandés, escuadra de la zona media de Segunda, le cascó al Sevilla en el torneo copero. El bajón del equipo se aprecia claramente en las actuaciones como local. En los últimos cinco partidos en Nervión, el Sevilla solo ha sumado seis puntos. En estos partidos no ha podido pasar del empate ante equipos que estaban en descenso o frente al Alavés.

La defensa falla, las transiciones en el centro del campo son lentas y la efectividad arriba es baja. Con este panorama, el resultado no puede ser otro que salir de las cuatro primeras posiciones.

Soluciones

La recuperación de una bajada de rendimiento de este nivel pasa, en primer lugar, por mejorar los registros defensivos. Un equipo como el sevillista que tiene tanto problemas con el gol, debe basarse en una solidez defensiva. En ese punto debe centrarse Lopetegui, quien debe lograr de forma inmediata frenar la sangría de goles encajados. Por otro lado, en situaciones difíciles se requiere experiencia y veteranía; y buscar la solución en dar un mayor peso a los jugadores más veteranos podría ser buena idea.

En ese sentido, futbolistas como Banega, Jesús Navas, Mudo Vázquez o incluso Nolito, cuyo rendimiento dista mucho de la calidad que atesora en sus botas, pueden echarse el equipo a la espalda y ser de gran ayuda en momentos difíciles. Pese a la mala dinámica, el Sevilla tiene muchas opciones de clasificarse en puestos de Copa de Europa y está vivo en la Europa League, una competición fetiche en la que siempre realiza un gran papel aunque en Liga no vaya bien. Respecto al problema del gol, la confianza es un grado en este tipo de cuestiones y a Lopetegui no le queda otra que llenar de moral cada balón que De Jong, En-Nesyri o Munir El Haddadi cojan.