Remontada y varapalo en Vigo (2-1)

El estadio de Balaídos se preparaba para acoger uno de los mejores partidos de la jornada 23. Se enfrentaban el Celta de Vigo, un equipo necesitado de puntos situado en la zona baja de la tabla y el Sevilla FC, que volvía a disputar un partido después de la eliminación en Copa del Rey y el traspié ante el Deportivo Alavés el pasado domingo en la competición doméstica (1-1). El técnico vasco sorprendió a la afición con un once plagado de cambios en busca de volver a la senda de la victoria. Sergi Gómez, Escudero, Franco Vázquez, En-Nesyri y Suso mandarían al banquillo a jugadores habituales como Kounde, Reguilón, Banega, Nolito o De Jong. Primera titularidad para las dos nuevas incorporaciones del mercado invernal, Suso y En-Nesyri.

La contienda dominical entre vigueses e hispalenses comenzó bajo una diluvia poco previsora sobre el verde gallego. Ambos conjuntos buscaban ser los protagonistas del balón desde el pitido inicial. Los dos presionaban alto para evitar que salieran cómodos con la pelota. Cerca del minuto 5 un error de construcción de ataque visitante pudo originar el primer gol a un Aspas que disparó alto. El de Moaña salió con hambre de dar un baño de felicidad a su gente. Poco después, llegaría el primer ataque del Sevilla FC tras una internada del lateral vallisoletano Escudero que acabó rematando el debutante en la titularidad, Youssef En-Nesyri, fuera, por escasos metros. Pasado el primer cuarto de hora, Brais Méndez, quien pasaría de la grada al feudo vigués en un partido, lo intentaba desde fuera del área con un gran chut que atajaría sin problema alguno el cancerbero checo Vaclík.

En el ecuador de la primera mitad llegaría el primer tanto del Sevilla FC tras un grave error del central celeste Lucas Olaza y posterior inteligencia del punta En-Nesyri para abrir la lata con sangre fría realizando una vaselina perfecta. Sería el estreno goleador del marroquí con la elástica sevillista y su quinto en Liga (19-20). Los celtiñas no se vendrían abajo, pues lo seguían intentando. Poco a poco ganaban metros y espacio en campo rival. Antes de finalizar la primera parte, ambos equipos amenazaban las porterías en un duelo de ida y vuelta y de muchas transiciones. Primero perdonaba Rafinha y después Ocampos en una jugada que se iba sólo hacia la meta vigués pero que él mismo se la regalaría a un Blanco que supo defenderse al máximo. Intentaba lo mismo que En-Nesyri en el primer gol. Sin acierto. Al filo del descanso, el delantero marroquí perdonaba en dos ocasiones, ambas por milímetros adelantado, lo que significa que ningún gol hubiese subido en el marcador.

En la reanudación, el técnico catalán Óscar García movía filas introduciendo en su once a Pione Sisto en sustitución del jóven Brais Méndez, quien no acabaría de entrar en juego. Los celestes saldrían en el segundo período a por todo. De hecho, los primeros ataques fueron de ellos. Sin embargo, los pupilos de Lopetegui también quisieron hacer daño mediante la conexión Suso-Ocampos y En-Nesyri. Un trío ilusionante. No, en el día de hoy. El colombiano Jeison Murillo sería el primer hombre en recibir una tarjeta amarilla después de una falta sobre Joan Jordán al borde del área, quien luego sería el encargado de lanzarla muy alta. Los ataques celestes pasaban por botas del extremo danés Pione Sisto, pero el bloque defensivo nervionense se mantuvo fuerte y letal en cada una de las aproximaciones. En el minuto 62, el colegiado amonestó al central brasileño Diego Carlos tras una dura entrada.

Con el resultado de cero a uno, Lopetegui buscó dormir el encuentro y realizar posesiones más largas con la entrada de Éver Banega, que reemplazaría a un Suso que lo intentó en su primer partido como titular. A partir de ese instante, el conjunto andaluz jugó al son del argentino. El goleador sevillista de la tarde de hoy, Youssef En-Nesyri, dejaría su sitio al holandés De Jong en un cambio natural a falta de 20 minutos para el final. Sin embargo, lo peor estaba por llegar. Primero con el tanto de la igualada. El más inspirado de la clase, Rafinha, inventaría un pase sensacional a su compañero Iago Aspas para que éste recortara a Vaclík y acabara introduciendo el balón en la red con ayuda de Diego Carlos. 1-1. Otra vez se habían puesto las cosas complicadas para el Sevilla FC. La afición celtiña no paraba de alentar, transmitiendo ese empuje a su equipo hasta el final. Al Sevilla FC no le valía el punto, por lo que fueron a por el segundo tanto. Así lo demostraba el técnico vasco con el cambio de Nolito por el Mudo Vázquez. Las múltiples pérdidas de los dos originaron cantidad de situaciones de ataque en ambas áreas, aunque sin acierto. Tanto ataque que Sisto acabaría dando alas a la entidad celtiña con un gol a poco de que el partido finalizase. Un palo duro para el conjunto nervionense. Los minutos volaron y el Sevilla FC se despidió del escenario vigués sin premio.

 

Datos del partido

  • ALINEACIONES
    • Celta de Vigo: Rubén Blanco, Lucas Olaza, Araújo, Jeison Murillo, Hugo Mallo, Beltrán, Rafinha, Okay, Smolov, Iago Aspas, Brais Méndez
    • Sevilla FC: Vaclik, Sergi Gómez, Diego Carlos, Escudero, Jesús Navas, Franco Vázquez, Joan Jordán, Fernando, Ocampos, Suso, En Nesyri
  • GOLES
    • 23': En Nesyri (0-1)
    • 78': Iago Aspas (1-1)
    • 91': Sisto (2-1)
  • TARJETAS
    • Amarillas: Jeison Murillo (51'), Diego Carlos (63'), Hugo Mallo (79'), Smolov (80'), Escudero (94')