El Sevilla FC recibe al FC Barcelona en la noche del viernes en su lucha por resistir en los puestos de liga de campeones. Los de Quique Setién han llegado del parón con pleno de victorias y buen estado de forma, por lo que mucho tendrá que trabajar el conjunto de Lopetegui para doblegar al líder de la competición. Con 64 puntos, los culés afrontan una de las salidas más complejas de lo que les resta de calendario. Son conscientes de que la victoria allanaría mucho el camino en la consecución del título liguero.

Setién llegó a inicios de 2020 con el objetivo de dar una seña de identidad a un Barça a la deriva. Con Ernesto Valverde, el conjunto catalán ganaba los partidos, pero eso no es suficiente en el Barcelona. Caer eliminado en Copa del Rey y no conseguir la Supercopa de España fueron los detonantes de una sustitución más que anunciada. Tampoco fue fácil el inicio con el entrenador cántabro, pues el cambio de sistema y modelo de juego convirtió al Barça en un equipo plano y previsible encomendado únicamente a las acciones individuales de sus estrellas, pero el camino parece más satisfactorio tras el parón.

Setién sigue haciendo uso del 4-3-3 que heredó, pero ha intentado darle su sello con diferentes esquemas que, sin embargo, no han terminado de cuajar. Su fútbol es sinónimo de posesiones largas y ser protagonistas con balón, algo que han agradecido muchos de sus jugadores como De Jong o Busquets, pero también está teniendo protagonismo Arturo Vidal llegando desde segunda línea. El chileno es el elemento que rompe con el canon que establece Setién y está dando goles y puntos a los suyos.

El peor parado de la situación es Antoine Griezmann, si bien el jugador francés ya sabía lo que se iba a encontrar en el FC Barcelona. Setién prefiere en la zona del 9 a Braithwaithe, un delantero móvil cuyos desmarques de ruptura permiten esos movimientos grupales que el Barça aprovecha para descoser a su rival. Esto hace que Griezmann quede anclado a una banda, donde no rinde igual y su papel protagonista sea mucho menor.

Podríamos decir que el Barça de Setién es un equipo que ha vuelto a la esencia que perdió cuando se fue Guardiola, aunque a años luz del nivel que mostraba por aquel entonces. El faro sigue siendo Leo Messi, capaz de cualquier cosa, pero Setién busca que los mecanismos grupales funcionen bajo una idea clara: someter al rival con balón. Es ahí donde los centrocampistas más protagonismo tienen y donde los delanteros, extremos y laterales tienen que moverse constantemente para generar los espacios. Hombres como Jordi Alba y Sergi Roberto son las alas de este Barça, mientras que la zaga la siguen sustentando jugadores como Piqué, Umtiti o Lenglet. Por si fuera poco, en la portería se encuentra un coloso como Ter Stegen, siempre concentrado y dispuesto a salvar a los suyos de cualquier contragolpe o acción rival.

Las lesiones de Luis Suárez y Dembelé sumado a la baja implicación de Griezmann hacen que el protagonismo ofensivo recaiga sobre el mejor jugador del mundo, Leo Messi, por el que no pasan los años. El argentino está a solo un gol de los 700 en su carrera y lo puede conseguir ante su víctima favorita. No existe plan para pararlo, solo cabe encomendarse a que no tenga su día, que grupalmente Lopetegui consiga frenar cualquier mecanismo ofensivo culé y, por si aún así Messi anotara algún gol, ser capaz de marcar siempre uno más que el Barça.

Claves

Posible once de Setién
  • Más allá del protagonismo que pueda tener Messi, que no entiende de análisis del rival ni de planteamientos, el Sevilla debe ser capaz de anular el sistema ofensivo culé. Otros equipos lo han conseguido a través de ensuciar el carril central con acumulación de hombres. El uso del 5-3-2 con jugadores en punta como En Nesyri u Ocampos podría ser una opción para amenazar la espalda rival.
  • Impedir la circulación rápida del Barça posibilitará que haya más opciones de robo. Es ahí, atacando la transición defensiva blaugrana donde el Sevilla puede dañar seriamente a su rival.
  • Los de Lopetegui combinarán la presión alta con el repliegue bajo y estar certeros en ambos contextos es clave. Al Barça le cuesta encontrar profundidad y el paso de los minutos sin encontrar resquicios puede jugar a favor del Sevilla.