El Sevilla FC recibe al Valencia CF en el último encuentro de la temporada 2019/2020. Los de Voro aún tiene opciones de meterse en Europa si consigue vencer en Nervión y no hace lo propio la Real Sociedad y el Getafe. Con 53 puntos y en octava posición, aún puede salvar una convulsa temporada el conjunto ché.

Ha sido una temporada muy desilusionante para el aficionado valencianista. Nada que ver con cómo terminó la pasada, en la que el equipo se clasificó para Champions League y levantó la Copa del Rey. La destitución de Marcelino y la marcha de Mateu Alemany puso en entredicho un proyecto de Lim que no parece tener solidez. La irregularidad es la seña de identidad de un club cuyo futuro se desconoce y que acaba afectando a un grupo de jugadores que no ha estado a su mejor nivel.

El equipo que ha entrenado Celades la mayor parte de la temporada era un grupo de buenos jugadores que no conseguía plasmarlo con regularidad en sus partidos. Era un equipo muy alejado de una identidad clara. Sin un fondo y una forma reconocibles, a caballo entre el 4-4-2 y el 4-3-3, que distaba mucho de ser realmente competitivo. Ya con Voro a los mandos del grupo, el sistema no ha variado, pero quizá sí la forma de aplicarlo, pues la idea el técnico con balón se asemeja más a la que propugnaba Marcelino que el propio Celades.

En la portería Cillenssen es un fijo y cuenta como principales defensores de la zaga con Paulista y Hugo Guillamón, debido a las lesiones de hombres importantes como Garay y el bajo nivel de Mangala y, sobre todo, Diakhaby. Los laterales más regulares en el Valencia son Florenzi y Jaume Costa, pues Gayá está lesionado. También ha jugado en esa posición Wass e incluso Correia, aunque su nivel ha estado muy por debajo de lo prometido.

La línea de medios está capitaneada por Parejo, líder indiscutible del equipo, al que acompaña Coquelin o Kondogbia en función de las circunstancias, a veces incluso ambos. Por fuera cuenta Celades con hombres para diferentes perfiles. Si quiere juego interior, dispone de Carlos Soler o Ferran Torres, pero si quiere verticalidad cuenta con Cheryshev, Guedes, Lee o Gameiro, quien también desarrolla este rol en contextos determinados. En la delantera, el propio francés compite por un puesto con los principales artilleros valencianistas: Maxi Gómez y Rodrigo.

 

Claves

    • El Valencia está muy desactivado desde el punto de vista moral por los problemas internos en el club. No fluye como equipo y es fácilmente dañable si el Sevilla se toma el partido como los últimos encuentros.
    • El centro del campo sevillista debe imponerse al de un Valencia en el que solo consigue dominar Parejo. La zaga hace aguas, por lo que Lopetegui podría tener el partido muy a su favor si consigue armar un ataque realmente dañino.
    • El Valencia es irregular y mezcla tramos de buen juego con despistes a lo largo de sus partidos. Esta inmerso en la lucha por Europa, lo único que puede salvar la temporada y es la única baza para esperar ver a un buen Valencia.