El riesgo por bandera

Una vez pasado el demencial parón de selecciones en plena pandemia, vuelven las competiciones para el Sevilla hasta marzo (¡albricias!) y, de regalo, un contagiado de COVID tras la vuelta de su selección. En el pasado parón, el "afortunado" fue Jules Koundé y esta vez ha sido el portero Bono, forzando la titularidad de un Vaclik que venía también de su selección con dudas.

Finalmente, el checo entró en el once y fue uno de los protagonistas del partido. El Sevilla arrancó como un tren de alta velocidad ante un Celta en horas bajas tras ocho partidos sin ganar, que es lo que se debe hacer: oler la sangre del herido. Ese asedio sevillista se transformó en el primer gol a los cinco minutos tras un rechace de Koundé. Pero, ese martillo pilón cesó de golpe tras un infortuno despeje digno de alevines por parte de Tomáš Vaclik. El checo golpeó a su propio palo un centro de Hugo Mallo sin demasiado peligro, haciendo que el balón rebotara y llegara hasta los pies de un tal Iago Aspas, que de perdonar goles sabe bien poco. 1-1 y la moral del equipo de Lopetegui por los suelos tras unos minutos inmejorables.

El Celta, por su parte, se regeneró gracias al error de Vaclik mostrando su mejor versión del partido y corrigiendo sus problemas defensivos. Fruto de ello, nació el segundo gol tras una jugada por el lateral izquierdo donde Vaclik de nuevo despejó el balón de aquella manera, dejándosela a placer para que Nolito anotara el 1-2 en el minuto 36.

El partido pintaba regular y se divisaba una derrota similar ante el Athletic de Bilbao, pero esta vez, la historia fue diferente. En la última jugada de la primera parte, un centro del cumpleañeros Navas lo atrapó de cabeza En-Nesyri, superando a dos defensas del Celta, para poner el empate antes de irse a vestuarios.

Ya en la segunda parte, el Sevilla se ordenó un poco más y mantuvo la posesión del balón, haciendo que el Celta corriera detrás de él. No obstante, esa posesión no se traducía en ocasiones y era el equipo rival quién ocasionaba más peligro en jugadas generadas tras balones robados. A cinco minutos del tiempo reglamentario, Escudero sacó su mejor baza realizando un potente disparo desde fuera del área que, ayudado por un defensa rival, entro de lleno en la portería de Rubén Blanco, que tan solo pudo hacer la estatua.

Cuando apenas se saboreaba la remontada del Sevilla a falta de pocos minutos para el final, un pase errado por parte del Celta con la defensa adelantada hizo que Munir pusiera el 4-2 definitivo en una jugada de contraataque.

Ya en el descuento, el colegiado decretó un penalti para el Celta, pero el VAR anuló la decisión tras observar un fuera de juego de Aspas en el inicio de la jugada.

El Sevilla se llevó así una victoria de necesidad tras dejarse atrás varios puntos en jornadas anteriores. Eso sí, Lopetegui tiene trabajo por delante para conseguir mejorar tanto la efectividad en el ataque como algunos desajustes en la defensa para evitar no recibir tantos goles y evitar tener que estar constantemente remontando partidos, algo que muchos sevillistas agradeceríamos.

Como nota final, por ser justos con Vaclik, destacar algunas paradas del checo en varias fases del partido, que se redimió de sus dos errores en los goles celtiñas.

 

Datos del partido

  • ALINEACIONES
    • Sevilla FC: Vaclik, Koundé, Diego Carlos, Jesús Navas, M. Acuña, I. Rakitic, Joan Jordán, Fernando, En-Nesyri, Ocampos, Oliver. T
    • Celta de Vigo: Rubén Blanco, Jeison Murillo, Hugo Mallo, Lucas Olaza, Joseph Aidoo, Brais Méndez, Denis Suárez, Nolito, Tapia, Iago Aspas, Santi Mina
  • GOLES
    • 5': Koundé (1-0)
    • 10': Iago Aspas (1-1)
    • 36': Nolito (1-2)
    • 48': En-Nesyri (2-2)
    • 85': Escudero (3-2)
    • 87': Munir (4-2)
  • TARJETAS
    • Amarillas: Jesús Navas (2'), Denis Suárez (54'), Hugo Mallo (72'), Escudero (73')

Resumen del partido