El mundo se paralizaba ayer por unas horas. Uno de los mejores jugadores de la historia, sino el mejor, fallecía a los 60 años en Argentina. Maradona, quien tantas veces gambeteó la muerte, fallecía tras un paro cardiaco en su casa de Buenos Aires. El debate de si es o no el mejor jugador del mundo seguirá abierto, sí, pero nadie ha sido más mediático y global que Diego Armando Maradona. Ni Pelé, ni Messi, ni Cristiano. Nadie. El Diego era único y, mucho me temo, será irrepetible.

Tan sólo seis clubes en el fútbol mundial tienen la fortuna de presumir que el más grande de todos los tiempos vistió su camiseta. Y sí, el Sevilla FC, nuestro Sevilla FC, es uno de ellos. El Ramón Sánchez-Pizjuán pudo ver a Diego Armando Maradona con la zamarra sevillista y el brazalete de capitán para poner al conjunto hispalense en el mapa del fútbol mundial cuando aún la plata europea no presidía el museo del estadio.

Maradona salta al campo con la camiseta del Sevilla FC bajo la atenta mirada de los periodistas.

Diego Armando Maradona aterrizó en Sevilla el 22 de septiembre de 1992 con 31 años y tras una sanción de la FIFA por sus malos hábitos fuera del campo. De la mano de Luis Cuervas y su gran amigo Bilardo, el futbolista más grande de todos los tiempos, con su fichaje, ponía el broche de oro a un año mágico para nuestra ciudad. 750 millones de las antiguas pesetas hicieron posible que D10S vistiese la camiseta del Sevilla FC.

Con su llegada, el Sevilla se dedicó a sacar rédito a su fichaje con partidos amistosos y giras. En el conjunto hispalense Maradona disputó 30 partidos sumando 6 goles y 14 asistencias. Un problema con la directiva tras una concentración con su selección acabó por truncar la etapa del ’10’ en Nervión. Pero la afición del Sevilla podrá presumir por los siglos de los siglos que lo vio jugar cada 15 días en su estadio.

El Diego pasó de leyenda a mito en la tarde de ayer. Con su muerte, el fútbol llora. Pero en un rincón de Andalucía presumirán de por vida de que D10S quiso jugar en Nervión. Hasta siempre, Diego.