El polaco Bartosz Frankowski, de 33 años, se encargó de dirigir el partido correspondiente a la sexta jornada en el grupo E de la UEFA Champions League, que enfrentaron al Stade Rennes y al Sevilla FC en el estadio Roazhon Park, y que concluyó con victoria hispalense por 1-3. En la sala del videoarbitraje se encontraba el también polaco Paweł Raczkowski.

Hasta 26 faltas se indicaron a los largo de los 94 minutos: 18 cometió el Rennes, por 8 del Sevilla. En cuanto a las amonestaciones, cuatro amarillas vio el equipo de Julien Stéphan (Traoré, Soppy, Da Silva y Grenier), por dos del conjunto de Lopetegui (Rekik y En-Nesyri).

En la primera mitad, los futbolistas del Rennes reclamaron penalti por una mano de Diego Carlos dentro del área. Cierto es que el cuero toca en el brazo del brasileño, pero la pelota viene de un rebote en la bota del propio central, y con el reglamento en la mano esto no debe ser considerado penalti. El colegiado acierta al no señalar nada.

Ya en el segundo tiempo, el árbitro señala falta en la frontal del área favorable al conjunto francés, pero desde el VAR le avisan de que la infracción es dentro del área. Tras revisarlo en el monitor, acaba indicando penalti. En la repetición no se ve un contacto claro y creemos que el penalti no existe.

Aunque pensamos que se equivocó en esa última decisión, el penalti no acabó afectando al resultado y el Sevilla FC se llevó los últimos tres puntos de la fase de grupos. La nota final para el conjunto arbitral es un 6.

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