El Sevilla FC visita Mestalla para enfrentarse a un Valencia que atraviesa una dura temporada. Tras vender a principales estrellas como Parejo, Coquelín, Ferrán Torres o Kondogbia, no se ha reforzado como debiera y el año se antoja complicado. El encargado de manejar esta difícil nave es Javi Gracia, un buen entrenador que está intentando hacer un Valencia competitivo. Decimoterceros con quince puntos, los ché intentan que la temporada pase por salvar la categoría lo antes posible.

El Valencia de Peter Lim es de todo menos un club a la altura de su escudo. No son tiempos fáciles para los valencianistas, que están viendo reflejado en el campo la mala gestión de unos dueños que no hacen más que dañar la centenaria historia ché. La irregularidad es la seña de identidad, su futuro inmediato se desconoce y todo ello acaba afectando a un grupo de jugadores que tiene que lidiar con demasiados intangibles.

El elegido para conseguir que el equipo se desligue de los asuntos extradeportivos y compita lo mejor posible es Javi Gracia. El navarro está trabajando con una plantilla corta y debilitada a la que no le han llegado los refuerzos pedidos. Es difícil trabajar en esta situación, pero al menos está consiguiendo que la dignidad y el carácter competitivo que siempre ha caracterizado al Valencia salga a la luz.

Desde el 4-4-2 Javi Gracia busca que su equipo sea compacto y ordenado en defensa para poder desplegarse en ataque lo más veloz posible. En la portería Jaume se ha hecho con el puesto de titular, por delante cuenta con defensores de la zaga como Paulista, Diakhaby, Mangala y Hugo Guillamón y en los laterales son fijos Wass y Gayá. La lesión de Musah para este partido hace que Gracia no pueda contar con uno de sus principales extremos y tenga que reestructurar parte del equipo. Cheryshev, Lee o Guedes suelen ocupar dichos flancos, mientras que en el centro del campo Soler y Racic son fundamentales. En la delantera Gameiro o Manu Vallejo suelen acompañar a Maxi Gómez, la principal referencia del club valencianista.

Claves

  • El Valencia es un equipo que defiende en pocos metros, por lo que será necesaria una veloz circulación de balón, así como rápidos y precisos cambios de orientación.
  • El peso del partido será sevillista, que debe mantenerlo aún con un posible marcador a favor. Si el Valencia se hace dueño de las segundas jugadas e impone su ritmo el equipo de Lopetegui sufrirá.
  • Javi Gracia trabaja muy bien el balón parado y será una de las principales armas del conjunto valencianista. Al Sevilla le está costando defender algunas acciones y deberá trabajarlas con más insistencia para evitar ventajas al rival.