El Sevilla FC visita Mendizorroza para enfrentarse a un Alavés que estrena a Abelardo como nuevo entrenador. El Pitu, que vuelve a la que fuera su casa hace tres temporadas, será el encargado de mantener en la categoría al conjunto babazorro en detrimento de un Pablo Machín que no ha convencido en Vitoria. Se encuentran decimosextos con 18 puntos y con solo una victoria en sus últimos siete enfrentamientos.

Es difícil saber con seguridad el once que dispondrá Abelardo, pero conociendo al entrenador asturiano seguramente propondrá que su equipo tenga una identidad clara desde el primer entrenamiento. Su encuentro de Copa del Rey no salió nada bien, pero seguro que no será la imagen que mostrarán los suyos en liga. Un equipo que priorice estar ordenado y ser muy equilibrado para buscar centros laterales y contragolpes. Ese será el Alavés del Pitu  Abelardo.

El esquema que ha utilizado en otras etapas fue el 4-4-2, que se adaptaría bien a esta plantilla y que ha sido utilizado por el propio Pablo Machín. Con Lejeune y Laguardia como centrales, Aguirregaviria y Duarte como laterales y Pacheco en la portería. Con los centrales tiene un problema el equipo blanquiazul, pues entre lesiones y expulsiones ha visto mermada una parcela más que importante para su juego.

En el medio del campo Abelardo podría optar por una línea continuista y situar a Pina y Battaglia en el centro del campo o a Manu García, escudados en las bandas por Edgar Méndez o Jota y Luis Rioja. En la delantera, Joselu es inamovible para cualquier entrenador y será titular junto con Lucas Pérez, aunque arrastra molestias y podría dejar su sitio a Deyverson.

Claves

  • Abelardo propondrá un ritmo intenso en los suyos con mucha segunda jugada y balón dividido. Importante que los de Lopetegui igualen la batalla física sin balón, pues con balón tendrán mucha más fases de dominio que su rival.
  • La baja de Diego Carlos es importante, especialmente para parar a una dupla muy trabajadora como la que forman Joselu y Lucas Pérez.
  • El Sevilla se enfrentará a un equipo que no tiene problemas en ceder el balón y tapar los espacios. Conseguir la profundidad ante equipos así le está costando, por lo que Lopetegui tendrá que plantear un ataque fluido que se aleje de la previsibilidad.