Partido en el que los de Lopetegui no pudieron llevarse los tres puntos. Perdió por cero goles a dos, con goles de Dembelé y de Leo Messi.
Bono (5): No pudo hacer mucho más en los goles. Aunque en el segundo no atrapa bien el rechace tras el primer lanzamiento de Messi.
Jesús Navas (4): Se nota muchísimo que no está a su nivel. En defensa cumple, pero en ataque se le echa mucho en falta. No subió y bajó la banda como de costumbre.
Koundé (5): Superado varias veces por Dembelé. Estuvo bien ayudando al equipo a salir con la pelota jugada. Se incorporó en ocasiones al ataque.
Diego Carlos (5): Fue sustituido en el descanso porque acumulaba una tarjeta amarilla. No destacó mucho su actuación en la primera mitad.
Escudero (5): Se nota que no está a buen nivel. La tuvo con un remate de cabeza. Impreciso en muchas de las decisiones que tomaba.
Fernando (6): De lo mejor del Sevilla. Sostuvo el medio del campo y echó una mano en defensa durante todo el choque.
Joan Jordán (6): Se le echó en falta en muchos minutos del encuentro. Cuando aparecía el equipo lo notaba y subía el nivel.
Rakitic (4): Mal el croata. No tuvo su día. No apareció prácticamente.
Papu Gómez (4): Fue cambiado al descanso. Jugó por las dos bandas, saliendo de inicio desde la banda derecha. Desconectado totalmente y no entró en contacto con la pelota para crear peligro.
Munir (4): Otro de los sacrificados en el inicio de la segunda mitad. No apareció y no creó nada de peligro.
Luuk de Jong (4): No consiguió bajar ningún balón por arriba. No tuvo oportunidad para anotar.
SUPLENTES
En-Nesyri (6): Aportó mucho en ataque. Creó oportunidades y desconcertó, un poco, a la defensa blaugrana. Anotó un gol que le anularon por mano.
Rekik (4): Salió por la amarilla de Diego Carlos y nada más ingresar, amarilla para él. Muy precipitado en algunas acciones.
Suso (7): Con él el Sevilla cambió. Género peligro, desborde y algo diferente arriba. Con él, se jugó a otro ritmo.
Óscar Rodríguez (5): Se le vieron, de nuevo, detalles. Debe de jugar más.
Óliver Torres (6): Ofreciéndose  constantemente. Pide más minutos con su forma de jugar. Aportó dinamismo al juego del equipo.