El Sevilla FC recibe al Getafe este sábado con el objetivo de volver a sumar una nueva victoria en Nervión, aunque los madrileños no son de vender barata la derrota. Bordalás sigue al mando de un barco que ha rozado el hundimiento semanas atrás, pero que parece estar saliendo a flote tras los refuerzos invernales. Duodécimos con 24 puntos, el conjunto azulino busca sacar petróleo de una semana sevillista en la que la Copa del Rey centra las miradas.

Bordalás ha dotado de una seña de identidad a su Getafe que por primera vez en cuatro temporadas parece estar siendo cuestionada. No está siendo buen curso para los madrileños, que desde el 4-4-2 o 4-2-3-1 no han encontrado ser efectivos en ambas áreas. Este año el Getafe no es la roca que fuese antaño, incluso parece estar mutando a un equipo con más atrevimiento y juego interior que años atras. La llegada de Aleñá y Kubo en invierno han propiciado esta mutación y, sobre el césped, ya se ven nuevos roles e intenciones en el conjunto azulón.

En la portería Yáñez le ha quitado el puesto a un David Soria irregular. Djené y Etxeita son la pareja de centrales preferida por Bordalás, aunque también está entrando el recién fichado Chakla. Los laterales están dominados por Damián Suárez y Nyom, mientras que en la sala de máquinas Arambarri, que será baja por sanción y Maksimovic son los principales elegidos. En ataque es donde más ha variado el equipo madrileño desde la llegada de Aleñá, que ocupa la mediapunta, y Kubo que actúa de extremo izquierdo. Cucurella es clave por la banda derecha, mientras que la principal referencia del equipo viene siendo Mata.

Claves

  • Lopetegui sabe que la semifinal de Copa del Rey ante el Barça es la prioridad, por lo que puede que de descanso a hombres como Fernando, Navas, Ocampos o Suso.
  • El Getafe busca mucha segunda jugada y juego directo. Las interrupciones en el juego son una constante que buscarán para minar el ritmo del Sevilla. Si la circulación de balón es lenta, Bordalás tendrá el partido en su bolsillo.
  • El Papu Gómez puede volver a tener minutos y su posición puede propiciar un cambio de sistema. Es posible que se vea un 4-2-3-1 o incluso un 3-4-1-2 como se vio al inicio de la segunda mitad en Almería.