El Sevilla FC recibe en la ida de semifinales de Copa del Rey al FC Barcelona. Los culés llegan en buen momento, con seis victorias consecutivas y dando señas de ser un equipo competitivo que ya no gira como otros años sobre la figura de Leo Messi. El argentino sigue siendo fundamental, pero esta vez no es el único encargado de llevar el peso ofensivo de su equipo. Ronald Koeman ha sido capaz de añadirle matices a este FC Barcelona para que sea un conjunto más completo y camaleónico que en temporadas atrás.

La clave que el técnico holandés ha instaurado en Can Barça es la no sujeción a un único sistema. Koeman lo ha probado todo, incluido el 4-3-3 habitual, en busca de exprimir todas las opciones que puede dar la plantilla. La otra gran aportación del ex seleccionador holandés ha sido las oportunidades que le está brindando a los jóvenes como Pedri, Araujo o Mingueza, que se han hecho con un puesto fundamental en el once titular.

Pero si por algo el FC Barcelona actual está siendo un equipo tan reconocible es por el paso adelante que han dado tres figuras de su plantilla: De Jong, Dembelé y Griezmann. El centrocampista holandés juega donde su técnico le pide, incluso de central, asumiendo diferentes roles y cumpliendo con creces en todos. Ha desatado su faceta goleadora y está explotando bien su capacidad llegadora. Dembelé parece haber dejado atrás todos sus problemas físicos y está centrado y en forma. Su calidad técnica es abismal y su confianza crece partido tras partido. Con él en el campo, el rival ya no solo se preocupa de Messi. Por último, Girezmann, que siempre se ha puesto al servicio del equipo, está viendo cómo ese sacrificio se traduce en goles. El delantero francés empieza a ser determinante y mostrar que puede ser ese líder que dirija al Barça cuando Messi no esté.

Claves

  • La lesión de Araujo obligará a Koeman a situar en la zaga a sus centrales de menos garantías. Los elegidos serán Umtiti y Lenglet, pero no se descarta un cambio de sistema a tres centrales o incluso a De Jong en dicha posición.
  • Un Sevilla sin Navas, Acuña y, sobre todo, Ocampos parece tener menos argumentos competitivos para medirse a este Barça. Es la prueba definitiva para saber si el segundo escuadrón de Lopetegui da un paso al frente.
  • El Barça defiende mal el balón parado, por lo que se debe optimizar cada córner o falta lateral. Puede determinar la eliminatoria.
  • Si el Barça consigue asentarse en campo sevillista el equipo de Lopetegui sufrirá, pues con Messi, la movilidad de Griezmann, el 1×1 de Dembelé, el juego interior de Pedri, Busquets y De Jong y las internadas de los laterales, este equipo tiene mecanismos de sobra para generar peligro real.