El turco Cüneyt Çakır, de 44 años, arbitró este martes el partido correspondiente a la vuelta de los Octavos de Final de la UEFA Champions League entre el Borussia Dortmund y el Sevilla FC disputado en el BVB Stadion y que terminó con empate a dos y la clasificación de los alemanes por un global de 5-4. En el VAR se encontraba el italiano Massimiliano Irrati, de 41 años.

Hasta 32 faltas se señalaron a lo largo del encuentro, de las cuales 17 fueron cometidas por el BVB, por 15 del Sevilla FC. Pese a esa igualdad, los locales vieron tres amarillas (Morey, Haaland y Can), por hasta seis amonestaciones en los visitantes (Acuña, Koundé, Jordán, Óscar, Fernando y Diego Carlos).

En la última jugada de la primera parte el Sevilla reclamó mano dentro del área. En la repetición se observa con el balón toca en el codo de un futbolista alemán pero el brazo está pegado al cuerpo. No se indica nada.

Lo más polémico llegó nada más arrancar la segunda parte. Haaland marca el 2-0 y desde el VAR avisan al colegiado. Parecía que iba a revisar una falta de Haaland a Fernando en el gol, pero sorprendentemente lo que se revisa es una jugada anterior y acaba pitando penalti de Koundé al delantero del BVB. Se anula así el 2-0. Bono detiene el penalti pero se manda repetir de forma correcta porque no tiene un pie sobre la línea. A la segunda, Haaland anota el 2-0. No entendemos que desde el VAR retrasaran tanto la jugada para indicar el penalti de Koundé y no así la falta de Haaland a Fernando.

Por todo eso, los cambios y demás, el tiempo estuvo mucho tiempo detenido, pero el colegiado solo añadió seis minutos tras el 90, excesivamente corto.

En definitiva, decisiones muy polémicas y extrañas, y que en su mayoría cayeron del lado de los alemanes. No vimos un arbitraje al nivel del propio partido. La nota final para el conjunto arbitral es un 4.