"Andrés Bonop" salva un empate para un Sevilla sin piernas ni fútbol

El meta marroquí anotó sobre la bocina el gol del empate tras una jugada embarrullada. Los de Lopetegui cuajaron un muy mal partido, viéndose superados por un rival que a falta de calidad aprovechó el nulo estado de forma de muchos sevillistas para ponerlos contra la pared con una presión muy alta. Con este milagroso empate, el Sevilla sigue manteniendo una distancia considerable con la Real Sociedad a expensas de su partido contra el Barcelona. Objetivo: recuperar piernas y volver mucho mejor tras el parón.

Puede que en la previa; y también en la crónica, un punto contra el Valladolid pueda parecer e incluso sea un fracaso, pero asombra la capacidad de sacar un puntito (que puede transformarse en puntazo durante las próximas horas) en otro partido donde el Sevilla tocó fondo desde el punto de vista del juego y sobre todo, del físico. Jugadores vitales como Navas, Ocampos o Acuña sólo están para 45 minutos, otros como Koundé, Diego Carlos o Suso ponen voluntad de forzar pero poco fútbol, e incluso el ancla Fernando no se puede vestir ni para estar en el banquillo. Por lo que este empate inmerecido a expensas del parón (visto ahora como una pretemporada que el Sevilla nunca tuvo) tiene más historia que un tropiezo fuera de casa.

Puso Lopetegui en el campo a lo mejor que tenía disponible. Con un Ocampos mermado, el vasco le dio oportunidad al Papu, colocándolo por delante de Rekik. Ya con Diego Carlos, la inclusión de Gudelj en el verde pareció un problema más liviano viendo el bajo nivel del serbio durante la temporada.

Comenzó el encuentro de una manera previsible, con el Sevilla imponiendo su juego por calidad, y pudo marcar muy temprano cuando En-Nesyri desaprovechó un despeje malévolo del meta Roberto en el punto de penalti. Un falso dominio que tuvo más que ver con el respeto del Valladolid ante la entidad de su rival que por mérito propio. Roque Mesa leyó aquello, y con su vehemencia ya conocida por Nervión incentivó a sus compañeros a que fueran a apretar al Sevilla. El Valladolid dio varios pasos adelante en la presión, dificultando mucho al Sevilla en esa pastosa salida de balón, robando muy arriba y encerrando a los de Lopetegui mediante centros laterales. De uno de ellos vino la acción del penalti.

Olaza la puso desde la banda y Weissman aprovechó la blandura de Rekik para ganarle la posición y recibir una absurda entrada cuando la disputa ya estaba ganada por Diego Carlos. Fue tan camuflado; todos miramos a Diego Carlos cuando la infracción era de Rekik, como descarado, por lo que tras visualizarlo en el monitor el árbitro señaló el punto fatídico. Orellana se encargó de transformar el 1-0 en el llamado minuto psicológico, lo que fue un aviso para el Sevilla de que mucho tenía que modificar para sacar algo de Pucela.

Lopetegui intentó modificar pues, cambiando a un desfondado Navas y a Óliver. El extremeño venía de un gran encuentro contra el Elche, pero su irregularidad está lastrando la percepción de un futbolista que ha sacado de más un apuro a este Sevilla. Con Ocampos y Acuña en el verde, el sistema cambió a un 3-4-2-1, buscando juntar a Suso y sobre todo al Papu por dentro. Pero a decir verdad poco resultado dio, ya que las únicas inquietudes que le entraron al Valladolid eran las pelotas paradas lanzadas por el capitán Jordán pero sin rematador alguno.

No paraba el Valladolid de morder y tuvo incluso la oportunidad de poner el 2-0, pero a Sergi Guardiola se le hizo de noche dentro del área. Sergio; que había planteado un partido perfecto, cambió a su mediocampo (con rebote incluido de Roque Mesa), una decisión desacertada que le costaría la victoria. Sin el canario y Alcaraz en el medio, el Valladolid perdió punch, por lo que el Sevilla llegó mejor a zona caliente. Con De Jong en el área, los de Lopetegui disfrutaron las mejores oportunidades. La primera con un remate a bocajarro que incompresiblemente, el holandés chocó con el poste. Más tarde, otro remate de De Jong se marchó desviado una cuarta de la portería de Roberto.

Cuando parecía que todo acababa como tenía que acabar (derrota hispalense), se produjo una de las jugadas más rocambolescas de La Liga. Suso puso el córner, De Jong peinó un balón que le llegó a Óscar que sin fe alguna volvió a meter el balón a la olla. Incomprensiblemente nadie tocó la pelota, chocando con el poste y llegándole a En-Nesyri. Su pase atrás fue tocado por Koundé y aprovechado por... BONO. El meta marroquí subió (tarde) al córner, por lo que nadie lo marcó y se encontró el balón en su pierna izquierda. Otro contexto, otra importancia, pero de nuevo una aparición made in Palop que le da mucho al Sevilla en un partido muy flojo de los andaluces.

Empate milagroso que deja al Sevilla en una situación privilegiada clasificatoriamente antes del ansiado parón. Con la suspensión de los amistosos sudamericanos, Lopetegui tiene la oportunidad de recuperar piernas y fútbol para lo que viene. La primera en la frente: el Atlético de Madrid.

 

Datos del partido

  • ALINEACIONES
    • Real Valladolid CF: Roberto, Lucas Olaza, Janko, El Yamiq, Joaquín F., Orellana, R. Alcaraz, Oscar Plano, Roque Mesa, Sergi Guardiola, Weissman
    • Sevilla FC: Bono, Rekik, Jesús Navas, Koundé, Diego Carlos, Oliver. T, Gudelj, Joan Jordán, Papu Gómez, En-Nesyri, Suso
  • GOLES
    • 44': Orellana -p- (1-0)
    • 94': Bono (1-1)
  • TARJETAS
    • Amarillas: Roque Mesa (52'), Lucas Olaza (52'), Lopetegui (59'), Orellana (64'), Bono (95')

Resumen del partido