El Sevilla FC visita este lunes al Celta de Vigo, un rival que con el “Chacho” Coudet está completando una temporada irregular de juego y resultados. El argentino le ha dado una seña de identidad al equipo gallego y lo ha sacado de los puestos bajos en los que se encontraba en el primer tramo de temporada. Ahora, con 37 puntos, se encuentran novenos y soñando con la posibilidad de alcanzar una séptima plaza que les de derecho a jugar en Europa el año que viene.

Coudet apuesta por un 4-1-3-2 que busca presionar arriba a su rival para recuperar alto y conseguir ataques verticales. Cuenta con mucho jugador de calidad en la zona de finalización, lo que le permite resolver con mucha certeza cuando su plan es eficaz. El punto débil se encuentra en la faceta defensiva, que al estar tan expuesta por la forma de presionar y ordenar al equipo, sufre en exceso. Para el duelo frente a los de Lopetegui no podrá contar con sus dos centrales titulares, Jason Murillo y Araujo, por lo que Coudet tendrá que reinventar una nueva zaga.

En el Celta existe un jugador fundamental para que el sistema defensivo aguante y no se parta en dos. El peruano Renato Tapia ejerce de pivote de contención, de hombre escoba y de solucionador de problemas cuando el rival consigue transitar. Además, es un jugador que participa en la salida de balón, donde Coudet pone mucho interés para que su Celta llegue limpio a la zona ofensiva, donde verticaliza.

Pero si hay un jugador fundamental y básico en este Celta ese es Iago Aspas. Es el que da soluciones ofensivas, el que genera el gol, el que se mueve y agita para que la idea de Coudet se ponga en marcha. Este Celta tan ofensivo no tendría sentido sin la figura de Aspas, que además está bien rodeado con hombres como Santi Mina, Brais, Denis Suárez y Nolito. Un Celta que será atrevido, que buscará las cosquillas al Sevilla desde su salida de balón y que pondrá a prueba a un equipo de Lopetegui que suele sufrir cuando lo buscan, pero que también sabe cambiar su piel para adaptarse a lo que exija el partido.

 

Claves

  • El Celta es muy irregular en su juego. Tiene fallos de concentración y exceso de precipitación, pero lo que no tiene es falta de calidad. Si el equipo de Lopetegui no lo aplaca con buen juego y verticalidad, puede sufrir.
  • Las bajas de sus dos centrales titulares obliga a Coudet a tirar de hombres de menos confianza. Eso, a campo abierto, como suelen defender los celestes, puede ser un arma a aprovechar por los de Lopetegui.
  • Si el Celta es capaz de ahogar la salida de balón, el Sevilla estará incómodo durante todo el encuentro. Una buena y variada salida de balón dejará dudas en los gallegos y permitirá aprovechar los innumerables espacios que se pueden dar en este duelo.