Se acabó el parón, volvió el Sevilla

Ganó el Sevilla (1-0) al líder Atlético de Madrid en un partido muy completo de los de Lopetegui. A pesar de fallar un penalti en los primeros minutos, el Sevilla se mostró muy entero y fue mejor que el Atlético durante los 90 minutos. Acuña decidió con un cabezazo a centro de Jesús Navas.

Necesitaba el parón. Era un argumento difundido por muchos acérrimos al Sevilla e incluso por los propios profesionales. Hacía bien el receloso en dudar del mismo pretexto, con la incertidumbre de sentirse engañado ante el pasmoso bajón físico y de juego del equipo durante las últimas fechas. Pero a toro pasado; y en la hora de la verdad como hoy, comprobamos que esa cantidad de partidos sin descanso no había quien lo aguantara, por lo que este alivio de dos semanas le han dado la vida al Sevilla.

Con la fortuna de la suspensión del calendario CONCACAF y las decisiones (¿erróneas?) de más de un seleccionador, Lopetegui ha podido maniobrar en un once en el que ha colocado a 8 futbolistas que han disfrutado de esta pausa. Once de gala, con la inclusión de De Jong. Se notó desde el pitido inicial que el Sevilla estaba en otra velocidad. Ritmo alto y empuje de equipo intimidatorio en casa. Se encendió la locura con una entrada durísima de Felipe de las que muchos se acordarían de no haber ganado. Más aún de lo que pasaría 6 minutos después.

Penalti a favor del Sevilla. Ocampos cogió el balón y repitió exactamente su última pena máxima lanzada en Barcelona. Obviamente, falló. El argentino tiene una forma peculiar de chutar, método que hasta Barcelona siempre le dio resultado. Aguanta hasta el final y decide. Esto requiere de mucha sangre fría y confianza, mermada tras el desastre en el Camp Nou. Quizás Rakitic; presente aquella noche histórica en Turín, tuvo que darle alguna sugerencia sobre cómo marcarle un penalti al coloso Oblak. No obstante, tardaría un poco más el Sevilla en pensar en frío sobre la oportunidad perdida, ya que poco después De Jong tuvo un cabezazo dentro del área pequeña que Felipe salvó.

Volaba el Sevilla, con un Atlético timorato y a merced de un juego vertiginoso que nacía en un espléndido Joan Jordán. Al catalán le tuvo que doler la no llamada de Luis Enrique, ya que dio un recital en la salida de balón. Siempre bien posicionado, decidiendo rápido y bien e incluso deleitándose con acciones baneguísticas apoyándose en su cuerpo. Estaba muy nervioso el Atlético, encarnado en su central Felipe, siempre mal colocado, indeciso y jugando con fuego tras recibir una tarjeta. Lo vio Simeone, reaccionó rápido y sustituyó a Lodi por Correa. El Cholo eliminó ese trío de centrales natos que tan bien funcionaba en invierno y que ahora le está arrastrando a una decepción histórica. Con Saúl y Hermoso tapando a Navas, el Sevilla tuvo más dificultades para encontrar peligro, recurriendo a centros laterales sin destinatario, con un De Jong muy lejos de donde ocurren las cosas.

Acabó el Sevilla la primera mitad acordándose cómo no del penalti. Los locales sabían que ese ritmo tan de la fase final de la Europa League era muy difícil de mantener en la segunda mitad. Y así fue. Tras el descanso el ritmo sevillista se aminoró, encontrándose con dificultades para encontrar esas asociaciones por dentro de Suso y Rakitic. Jordán también bajó un peldaño en ese nivel exquisito, por lo que el Atlético se encontró algo mejor pero sin ocasiones. Sólo un chut de Koke que Bono rechazó. El hombre más peligroso; Luis Suárez, se mostró desquiciado ante la perfección de Diego Carlos y Koundé. Los centrales no daban un respiro, con cortes espectaculares e incluso animándose en extravagancias con balón. Un partido completo pero sin el gran premio, que no obstante, tardaría poco en llegar.

El gol se fraguó en una jugada larga y lenta, que nació en una mano clara de Ocampos que el árbitro no percibió. Tras 15 pases después de esta acción, Suso encontró al único hombre que jugaba a una marcha más. El incansable Navas llegó a un balón en la línea de fondo (literal, se dio contra la valla), poniendo un centro medido a la cabeza de Acuña. El Sevilla llenó el área de hasta 4 jugadores, por lo que tras el despiste de los zagueros, el argentino convirtió su primer gol con la zamarra sevillista.

Se quejaban con su vehemencia habitual (y envidiable) los visitantes, desconocedores de la norma tal y como mostraron en las declaraciones post-partido. Sólo es revisable la acción que toca la mano y es inmediata con el gol, por lo que tras tanto tiempo entre la mano y el tanto, se pierde cualquier capacidad de revisión. Tras el 1-0, el Atleti pudo empatar justo después, pero el remate de Hermoso en el punto de penalti chocó con los asientos del vacío gol norte. Buscaba el Sevilla rematar a la contra, pero un Ocampos K.O. y el desacierto de En-Nesyri casi ni le permitieron disfrutar de alguna clara. Sí la tuvo el Atlético, pero el remate sólo de Correa encontró el pie milagroso de Bono. Otra acción más del marroquí (esta vez parando) que dan puntos a su equipo.

Victoria de tronío del Sevilla, que rompe con ese debe de Lopetegui ante los 3 colosos en La Liga. Le ganó al Atlético y casi le arrebata tres cuartos del título liguero. Buen botín para ilusionarse. 9 partidos,  27 puntos restantes y el objetivo de liga casi conseguido. Ahora... Vigo.

 

Datos del partido

  • ALINEACIONES
    • Sevilla FC: Bono, M. Acuña, Diego Carlos, Jesús Navas, Koundé, Fernando, Joan Jordán, I. Rakitic, De Jong, Suso, Ocampos
    • Atlético de Madrid: Oblak, Felipe, J. M. Giménez, Hermoso, Lodi, Saúl, Trippier, Koke, Lemar, Suárez, M. Llorente
  • GOLES
    • 70': M. Acuña (1-0)
  • TARJETAS
    • Amarillas: Felipe (5'), Diego Carlos (10'), Suárez (56'), M. Acuña (56'), M. Llorente (79'), Kondogbia (86')