El Sevilla FC visita este domingo al Celta de Vigo, un rival que con el «Chacho» Coudet está demostrando ser un equipo irregular de juego y resultados. El argentino le ha dado una seña de identidad al equipo gallego, pues su Celta es muy ofensivo y dinámico, pero comete excesivos errores en defensa que le cuestan partidos. Tras dos derrotas consecutivas, se encuentran decimosextos con 7 puntos y la obligación de sumar de tres en tres.

Coudet apuesta por un 4-1-3-2 que busca presionar arriba a su rival para recuperar alto y conseguir ataques verticales. Cuenta con mucho jugador de calidad en la zona de finalización, lo que le permite resolver con mucha certeza cuando su plan es eficaz. El punto débil se encuentra en la faceta defensiva, que al estar tan expuesta por la forma de presionar y ordenar al equipo, sufre en exceso.

En el Celta existe un jugador fundamental para que el sistema defensivo aguante y no se parta en dos. El peruano Renato Tapia ejerce de pivote de contención, de hombre escoba y de solucionador de problemas cuando el rival consigue transitar. Además, es un jugador que participa en la salida de balón, donde Coudet pone mucho interés para que su Celta llegue limpio a la zona ofensiva, donde verticaliza. Para el duelo frente a los de Lopetegui no podrá contar con él, pues se encuentra lesionado.

Pero si hay un jugador fundamental y básico en este Celta ese es Iago Aspas. Es el que da soluciones ofensivas, el que genera el gol, el que se mueve y agita para que la idea de Coudet se ponga en marcha. Este inicio de temporada está contando con el buen hacer de Santi Mina y también de Brais Méndez, que incluso se encuentra en los planes de Luis Enrique para la Selección.

 

Claves

  • El Celta es muy irregular en su juego. Tiene fallos de concentración y exceso de precipitación, pero lo que no tiene es falta de calidad. Si el equipo de Lopetegui no lo aplaca con buen juego y verticalidad, puede sufrir.
  • Las bajas de Acuña, Diego Carlos y En Nesyri son importantes para Lopetegui, que deberá contrarrestarlas con jugadores como Augustinsson, Rafa Mir o Rekik.
  • Si el Celta es capaz de ahogar la salida de balón, el Sevilla estará incómodo durante todo el encuentro. Ya pasó la temporada pasada en Balaídos, un campo donde el equipo hispalense suele sufrir.