Incidente en El Alcoraz y respuesta institucional
La SD Huesca ha hecho público su malestar con el funcionamiento del videoarbitraje en la Primera Federación tras el empate ante el Antequera en El Alcoraz. El motivo concreto fue la repetición de un lanzamiento desde el punto de penalti que se ejecutó, según el club, cinco minutos antes de volver a ser señalado por una invasión mínima en la media luna del área.
En su comunicado, la entidad oscense expresó su desacuerdo con algunas actuaciones arbitrales de la temporada y solicitó oficialmente una reunión con el Comité Técnico de Árbitros (CTA) para abordar lo que consideran un defecto en el sistema de revisión y en la aplicación del protocolo.
«O capitalizamos lo que generamos o estamos en manos de que pasen cosas como las de hoy y se pierdan puntos, que al final son los que cuentan», dijo el entrenador Albert Rudé tras el encuentro.
La jugada que encendió la queja
La acción controvertida sucedió tras un penalti transformado. Desde el banquillo del Antequera se advirtió a los árbitros que un jugador del Huesca, Diego Gómez, había pisado la línea de la media luna. Tras deliberación del trío arbitral y la sala VOR, el lanzamiento fue ordenado repetir, pese a que, según la normativa internacional citada en la crónica, la infracción del atacante debe haber influido en el desarrollo del juego para que prospere la protesta.
La decisión de obligar a ejecutar de nuevo el penalti motivó el comunicado del Huesca y el enfado de la plantilla y la directiva, que entienden que el actual modelo de videoarbitraje no está logrando «favorecer unas decisiones más justas», en palabras del propio club.
Posición del entrenador y lectura deportiva
Albert Rudé, pese a compartir la inquietud institucional, puso el foco en el rendimiento de su equipo y evitó convertir la jugada en el argumento central de su valoración: consideró que el equipo generó ocasiones suficientes y destacó la necesidad de convertirlas en goles para no depender de determinaciones externas.
- Hecho técnico: lanzamiento de penalti repetido por invasión mínima en la media luna.
- Reacción institucional: comunicado del Huesca solicitando reunión con el CTA.
- Valoración del entrenador: Rudé priorizó la eficacia del equipo pese al enfado con el VAR.
El episodio se enmarca en una percepción acumulada del club, que ya achacaba al sistema de vídeo un trato que, a su juicio, les ha perjudicado en varias jornadas de la temporada. La petición de reunión con el CTA pretende obtener explicaciones sobre la interpretación y aplicación del protocolo en situaciones de invasión marginal del área.
El caso plantea, en cualquier caso, una discusión sobre el umbral de intervención del VAR en faltas técnicas de ejecución —como las invasiones en la media luna— y sobre la definición práctica de «influencia directa» en acciones que derivan en rechaces o segundas jugadas.