Rachas y números que exigen respuestas
El Sevilla encara el partido del próximo lunes contra el CA Osasuna en el Ramón Sánchez-Pizjuán con la prioridad de recuperar la solidez defensiva. En las tres últimas jornadas ligueras —ante el FC Barcelona, el Levante y el Real Madrid— el conjunto sevillista ha encajado diez goles, una cifra que obliga a tomar medidas tácticas y de concentración de manera inmediata, según el análisis publicado por MuchoDeporte.
En lo que va de campeonato, el equipo suma 16 tantos encajados en LaLiga, el peor registro a estas alturas desde la temporada 2013/14, según el mismo informe. Es llamativo que buena parte de ese balance adverso se ha concentrado en los enfrentamientos ante rivales de máximo nivel: Barcelona, Real Madrid y Atlético, junto al partido frente al Levante que también se saldó con una derrota.
Cómo llega la zaga
El artículo detalla que, pese a la racha negativa, el técnico Luis García Plaza no ha llegado a improvisar una defensa completamente nueva. La línea más reconocible ha estado formada por Juan Iglesias, Andrés Castrín, Kike Salas y Gabriel Suazo. Además, el club cuenta con la continuidad absoluta de tres futbolistas en términos de minutos disputados hasta la fecha: Odysseas, Lucien Agoumé y Gabriel Suazo, lo que refleja cierta estabilidad en las elecciones del entrenador.
- Diez goles encajados en los últimos tres partidos (Barcelona, Levante, Real Madrid).
- Dieciséis goles recibidos en LaLiga hasta la fecha; registro no visto desde 2013/14.
- La mayoría de los goles en la racha reciente se han producido en la segunda parte de los encuentros, según el análisis.
Lectura de los partidos y matices
El contexto del balance defensivo también exige matices: MuchoDeporte subraya que diez de los dieciséis goles recibidos en LaLiga se han producido ante tres de los grandes del campeonato (Barcelona, Real Madrid y Atlético), lo que relativiza en parte la cifra cuando se considera el nivel de los rivales. En el encuentro frente al Levante, el medio apunta además que el equipo mantuvo un trabajo defensivo aceptable hasta que un tanto visitante abrió una fase final del choque más desordenada y con mayores espacios.
Trabajo interno y necesidad de soluciones concretas
Los datos reflejan la necesidad de correcciones puntuales en aspectos defensivos: atención a los segundos tiempos, repliegue y control de las transiciones rivales. La continuidad de piezas como Iglesias o Suazo aporta un punto de partida en términos de automatismos, pero el número de goles encajados evidencia fallos en la ejecución o en el control colectivo en momentos decisivos de los partidos.
El club y el cuerpo técnico tendrán que decidir si apuestan por ajustes tácticos puntuales, cambios en la rotación o medidas específicas en las sesiones para afianzar conceptos defensivos antes de encarar una serie de encuentros que pueden condicionar la trayectoria del Sevilla en LaLiga.