Más cámaras para un partido 'premium' y la esperanza de mejorar las decisiones del VAR
LaLiga ha catalogado el Barcelona–Real Madrid como encuentro de categoría A+, lo que implicará un notable incremento en el despliegue audiovisual destinado a la retransmisión y, por extensión, al servicio del VAR. Según la información publicada por AS, el partido contará con un mínimo de 40 cámaras, frente a las 26 que se emplearon en algunas citas relevantes como el último Real Madrid–Sevilla.
El responsable de realización televisiva, Sergio Carranza, explicó en El Partidazo de COPE las razones técnicas que motivan la ampliación: "« El balón está a 30 metros, por lo menos, de la acción polémica. La mayoría de las cámaras, que son las que trabajan en planos cortos para captar detalles, estaban enfocando a otra zona del campo »", afirmó Carranza, en alusión a una jugada controvertida del encuentro en el Bernabéu entre Real Madrid y Sevilla que solo apareció de forma difusa en una toma aérea.
La clasificación de un partido como A+ no solo incrementa el número de cámaras, sino que pretende ofrecer "más y mejores" tomas que puedan facilitar la labor del árbitro y del VAR. El reportaje detalla que, en encuentros de este tipo, la realización aportará todo el material audiovisual disponible a la Sala VOR, aunque la selección y la forma en que se muestran las tomas al árbitro dependen de los operadores y del equipo del VAR.
Qué cambia en la práctica
- Mayor número de cámaras en el estadio: el mínimo pasa a 40 para el Clásico, frente a los 26 utilizados en otros partidos de gran interés.
- Mejor cobertura de planos cortos y posiciones alternativas que pueden captar acciones alejadas del balón.
- Más material para la Sala VOR, que sigue siendo la responsable de seleccionar las imágenes que revisa el colegiado en el monitor.
LaLiga y los responsables técnicos entienden que el incremento de medios audiovisuales reduce la probabilidad de que una acción quede recogida de forma insuficiente por las cámaras. No obstante, el artículo recuerda que disponer de más tomas no elimina la responsabilidad de la Sala VOR ni cambia los protocolos de revisión: es la Sala la que decide qué imágenes ofrece al árbitro en el monitor y cuál es la secuencia completa que se emplea en la revisión.
Antecedentes y contexto
El reportaje enlaza esta decisión con la polémica suscitada en el reciente Real Madrid–Sevilla, donde una acción que la afición sevillista consideró relevante solo apareció en una toma general aérea y de forma difusa, según Carranza. Ese episodio ha sido citado por los responsables técnicos como ejemplo de por qué es necesario incrementar los recursos audiovisuales en partidos de máxima repercusión.
La medida de LaLiga para el Clásico sigue la lógica de considerar determinados encuentros como productos de máxima audiencia y, en consecuencia, dotarlos de una cobertura similar a la de una final de competición europea. En los hechos: más cámaras, más ángulos y más material disponible para la Sala VOR.
Limitaciones y atribuciones
Fuentes consultadas en el reportaje enfatizan que la disponibilidad de imágenes es condición necesaria pero no suficiente para resolver todas las controversias arbitrales. La selección de tomas, el tratamiento de las repeticiones y la interpretación de las acciones por parte del árbitro principal y del equipo VAR continúan siendo factores decisivos en la aplicación del protocolo de revisión.
En suma, el Clásico A+ implicará un despliegue técnico superior que busca reducir la incertidumbre derivada de carencias de imagen, pero la responsabilidad última en la toma de decisiones sigue residiendo en la Sala VOR y en el árbitro que acude al monitor.